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COLABORACIÓN La visita de George W. Bush
La Casa Blanca ha confirmado que, en la gira que el presidente de los Estados Unidos llevará a cabo por Latinoamérica, Guatemala será uno de los destinos. ¿Qué expectativas genera para el país el arribo de Bush?
¿A qué viene Bush?
Un tema de interés estadounidense es consolidar el bloque de gobiernos aliados contra el avance de la izquierda.
Opinión de Orlando Blanco *
Si Centroamérica resulta un mercado marginal para el intercambio comercial de los Estados Unidos; si la suscripción y entrada en vigencia del CAFTA-RD se constituye en el nuevo marco de las relaciones comerciales que están generando el empobrecimiento de miles de campesinos en esta región; si la cooperación estadounidense para Latinoamérica se ha reducido en su administración; si hemos asistido a un endurecimiento de las medidas antimigratorias; si hemos sido víctimas de una política de mal vecino y si, en términos generales, nuestra diplomacia ha sido dócil y advenediza a sus designios, entonces, ¿cual es el sentido de la venida de George W. Bush al país?
Bush se encuentra en uno de sus momentos más débiles. Las críticas por la orientación belicista y el fracaso de sus operaciones militares en el Medio Oriente, la reciente derrota electoral que significó la pérdida del control del Senado y Congreso, y la marcada preocupación por el avance de expresiones democráticas y de izquierda en los gobiernos latinoamericanos, se constituyen en el escenario de fondo de la próxima visita de Bush a cinco países.
Sin duda alguna, revertir el desgaste y deterioro de EEUU con la región latinoamericana es uno de los propósitos principales de su próximo viaje. Para el caso de Guatemala, la agenda tiene un interés en el tema de seguridad.
El combate contra el “terrorismo”, el narcotráfico y los migrantes son los temas que se desprenden de esta visita y, sin duda alguna, otro tema de interés estadounidense es consolidar el bloque de gobiernos aliados contra el avance de la izquierda, donde Guatemala puede desempeñar un papel importante conjuntamente con México, Colombia y El Salvador. Entonces, iluso resultaría pensar que existen posibilidades de que la visita de Bush al país sea beneficiosa.
Por supuesto, no faltarán los festejos, las serpentinas carnavalescas y las alfombras que desplegarán aquellas asociaciones “americano-guatemaltecas”; tampoco faltarán quienes saluden la venida, en comunicados de prensa.
En las calles estaremos las organizaciones sociales que compartimos el rechazo mundial a la intervención militar en Medio Oriente, al sistemático embargo económico contra Cuba, a la imposición de negociaciones comerciales que empobrecen a nuestros pueblos, al virulento ataque contra los gobiernos democráticos del Sur.
Igual alzaremos nuestra condena a la cacería de migrantes, estimuladas desde la actual administración estadounidense.
* Coordinador del Colectivo de Organizaciones Sociales (COS)
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Los temas sobre la mesa
Se necesitará que nuestras autoridades orienten la discusión de manera constructiva, y no servil.
Opinión de Lisardo Bolaños *
Empecemos poniendo los temas en la mesa. ¿Qué no debiéramos esperar de la visita de George W. Bush a Guatemala?
Recetas mágicas, porque no existen. Grandes muestras de apoyo, porque ni América Latina ni Guatemala son prioridad en la agenda del Gobierno de Estados Unidos. Además, el Partido Republicano no tiene ya la mayoría en el poder Legislativo, lo cual debilita su posición en su propio país.
Entonces, ¿qué podemos esperar?
Dado que no estamos en una posición de negociación “simétrica” frente a Estados Unidos, debiéramos comprender cuáles son los temas en la agenda del mandatario estadounidense y cómo podemos influir. Al día de hoy, se ha comentado que la agenda incluirá temas como intercambio comercial, migración y lucha contra el crimen organizado.
Aunque la agenda venga determinada desde afuera, eso no implica que no podamos influir y discutir nuestras necesidades.
Sería una lástima que, en lugar de darle una orientación positiva para promover las inversiones estadounidenses en Guatemala para generar empleo, aprovechando el DR-CAFTA, se terminase hablando de mecanismos para atacar a los “criminales” que venden CD piratas, entre otros.
Por lo tanto, sería necesario que nuestras autoridades conozcan bien de los temas y no terminen dañando a los guatemaltecos. Se necesitará que nuestras autoridades orienten la discusión de manera constructiva y no servil, buscando el beneficio de los guatemaltecos.
Por más que el Gobierno estadounidense considere que “las relaciones entre ambos países son excelentes”, no podemos descartar el interés que tiene dicha administración en buscar aliados en una América Latina que cada vez más se opone a la agenda de aquel país. Así que tenemos, por lo menos, un as bajo la manga.
¿Qué podemos hacer?
Los principales retos para generar el desarrollo en Guatemala son una responsabilidad y una tarea que sólo nos corresponde a nosotros. A nadie más. Sin embargo, Estados Unidos puede ayudarnos mediante más inversión y comercio. No queremos donaciones ni programas de limosnas. Queremos comerciar. Los guatemaltecos somos muy creativos y tenemos la capacidad para construir un mejor futuro. Esto será más fácil en la medida en que se eliminen los obstáculos para que cualquier compatriota (hombre, mujer, ladino, indígena, joven o viejo) pueda comerciar con Estados Unidos.
* Analista del Centro de Investigaciones Económicas Nacionales (CIEN)
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