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El único fabricante de sombreros de palma en Cubulco
Por:
Carlos Grave
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| Juan Chen es el único fabricante de sombreros de palma en Cubulco. Foto Prensa Libre: Carlos Grave. |
Cubulco /.-Luego de haber sido expulsado de sus tierras por el Ejército, donde se construyó la
represa de Chixoy en la década de 1980, Juan Chen, de 72 años, se dedica a elaborar sobreros artesanales de palma blanda, conocida también como suyate.
La palma es una planta fácil de encontrar en Cubulco y Rabinal, y es utilizada para elaborar sopladores, petates y hasta techos de viviendas.
Tras el desalojo, Chen se fue a radicar al asentamiento Pacux, donde ahora es el único habitante de Cubulco que se dedica a esta labor.
Jugada del destino
El artesano contó que el oficio lo aprendió por una jugada del destino, cuando tenía 35 años.
“Trabajaba de guardián en la comunidad Canchún, cuando un chivo que estaba a mi cuidado se embarrancó y murió. El dueño del ganado no me creyó la historia y me envió a la cárcel de Salamá por un mes. Fue allí donde aprendí a elaborar artesanía, al ver cómo los elaboraban con pajillas de plástico los otros reclusos”, contó Juan Chen.
Al salir de prisión, adoptó el tejido en la palma para la fabricación de sombreros que, luego de alguna práctica, llegó a perfeccionar.
Pese a todo, la comercialización no fue fácil, pues tuvo que andar huyendo de las persecuciones que el Ejército hizo por varios años contra los habitantes de Río Negro.
Actualmente, la elaboración de este tipo de artesanía se ha convertido en una forma de subsistencia, pues la venta de cada sombrero le produce ingresos para el sustento de su familia.
Contó que estos sombreros son utilizados por los miembros del baile de Los Costeños una de las danzas tradicionales de allí.
El método
Toma dos a tres días fabricarlos.
Para elaborar un sombrero se utilizan de cuatro a cinco hojas de la palma suyate, y lleva de dos a tres días su acabado.
Primero se cortan las hojas que todavía no han reventado, y se ponen a secar por varios días antes que las puedan trabajar.
Juan contó que antes iba a cortar las hojas, pero ahora las prefiere comprar ya procesada debido a su edad, y por lo retirado que le quedan los sitios donde localiza esta planta.
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