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Cien años siempre listos
La enseñanza de valores de servicio, amor a la naturaleza y convivencia mutua han dejado huella a lo largo de los cien años que cumplió ayer el movimiento scout
Por:
Irving Escobar Calito
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| El movimiento scout transmite valores a niños y jóvenes, mediante actividades al aire libre, en contacto con la naturaleza. Foto Prensa Libre: María Fleischmann. |
Yo prometo, por mi honor, hacer cuanto de mí dependa para cumplir mis deberes para con Dios y la Patria, ayudar al prójimo en toda circunstancia y cumplir fielmente la ley scout”; este es el compromiso que desde la fundación del movimiento, en 1907, han contraído más de 25 millones de miembros activos en 216 países, entre ellos, Guatemala.
La Asociación de Scouts de Guatemala, fundada en 1920 y reorganizada en 1927, tiene más de 12 mil miembros activos, de los cuales, más de dos mil son dirigentes adultos, que ayer se reunieron para celebrar el centenario del nacimiento del escultismo.
“Una vez scout, siempre scout”, es uno de los lemas principales de la agrupación, que nació cuando el militar inglés Robert Baden Powell vio la necesidad de rescatar de la calle a niños pobres, e inculcarles valores.
“Dejen el mundo mejor de como lo encontraron”, es el epitafio de este hombre que nunca imaginó que su filosofía del escultismo tendría tantos seguidores en el mundo y en Guatemala.
Diez años después
El primer grupo scout se organizó en Quetzaltenango, en 1917, dirigido por el ciudadano francés Roberto Jasán. Funcionó varios meses, pero luego se disolvió.
El 24 de septiembre de 1920, Carlos Cipriani y su hermano Joaquín, quienes habían sido integrantes de Boy Scouts of América, fundaron la “Asociación de Exploradores Guatemaltecos”, que después se llamaría “Asociación de Scouts de Guatemala”.
En 1923, los hermanos Cipriani se desvincularon por un tiempo del movimiento, ya que tuvieron que viajar a Alemania, por motivos de estudio. Su ausencia provocó que se disolviera la Asociación hasta el 27 de noviembre de 1927, cuando se reorganizó, con el nombre de “Asociación de Boy Scouts Guatemaltecos”.
Eduardo Morales, comisionado ejecutivo del movimiento scout, recuerda que a partir de esa fecha no han tenido descanso: “Las memorias de labores cuentan que luego del golpe de la contrarrevolución, los muchachos exploradores salieron a coordinar el tránsito. También participaron activamente en las tareas de escombro, tras el terremoto de 1976”.
El lema de los scouts es “Siempre listo”, y el objetivo del movimiento apunta a la formación de niños y jóvenes, para hacerlos ciudadanos conscientes. Para ello se les enseña el respeto a las normas y el servicio a la comunidad.
Las actividades en las que participan son variadas. Van desde el juego, con el que se educa a los más pequeños, hasta actividades de sobrevivencia, trabajos de reciclaje o siembra de árboles, que normalmente está a cargo de los mayores.
Curiosamente, este sistema, que hace énfasis en la disciplina, no parece ser visto por los jóvenes como algo tedioso. “Aplicamos un método de aprender haciendo. Los muchachos creen que es sólo un juego, pero, en realidad, están recibiendo una formación para toda la vida”, comenta. “Cuando uno está en los scouts, se siente libre: dormimos en las carpas con nuestros amigos, cantamos y estamos en contacto con la naturaleza”, cuenta un explorador.
Distinción
Los grupos están organizados en forma peculiar, por edades. Los cachorros, de entre 5 y 7 años, aprenden, principalmente, juegos educativos y realizan tareas de apoyo a los demás grupos. Los lobatos, de 7 a 10 años, es donde comienza la formación de valores de justicia, paz y liderazgo. Los scouts ejecutan tareas de estrategia, orientación y resguardo de los integrantes, y los clan rover desarrollan el espíritu de servicio y trabajo.
Ley y promesa
Ser scout implica cumplir con un código de conducta. Los chicos y grandes que deseen ser plenamente exploradores deben comprender la ley constitutiva del movimiento, la cual habla sobre la lealtad, el servicio, la amabilidad y la solidaridad, entre otros valores.
Posteriormente, deben prometer que a lo largo de su vida pondrán en práctica esos valores.
Parte del reto de la formación scout es desafiar a la persona para que dé lo mejor de sí.
Con este método, los integrantes del movimiento aprenden a servir a los demás, sin distinción de raza, credo, ideología política o situación social o económica, refiere Morales.
Curiosidad: Personalidades
Scouts.
El movimiento scout de Guatemala informa que los presidentes Álvaro Arzú, Alfonso Portillo y Óscar Berger han sido integrantes de la Asociación. También el empresario Dionisio Gutiérrez y el arzobispo metropolitano Rodolfo Quezada Toruño.
Género: Participación
Muchachas guías.
Es la rama femenina de los scouts. Su ideal es impulsar la formación de la niña, ayudando a la escuela y el hogar y respetando religiones distintas. También realizan actividades al aire libre y buscan fomentar los mismos valores de creatividad, sociabilidad, afectividad, corporalidad y carácter.
Trabajo: Cómo ser uno de ellos
Requisitos para integrarse al movimiento escultista.
Los aspirantes pueden acercarse al grupo scout más cercano. Hay 130 en todo el país.
La cuota anual es de Q15.
Si en alguna comunidad se quiere conformar un grupo scout, hay que acercarse a las sedes regionales o a la central, en la zona 15, teléfonos: 2385-7065 al 68.
Los padres también pueden ser parte de la organización.
El movimiento acoge a personas de todas las religiones.
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