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Güipiles chimaltecos: Los lucen en Estados Unidos y Europa
En San Juan Comalapa, lucir un traje típico característico del pueblo es motivo de orgullo para quien lo viste
Por:
César Pérez
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| Sara Roquel y su suegra Agustina Sotz muestran dos güipiles tejidos en Comalapa, cuyos precios oscilan entre Q700 y Q1 mil 500. Aproximadamente son elaborados en tres meses. (Foto PL: César Pérez). |
La Asociación de Artesanos “Ajquen”, con sede en Chimaltenango, recibe y exporta a Estados Unidos y Europa la producción de tejidos típicos de al menos 800 mujeres, de las cuales 150 son chimaltecas.
Además, cada una de ellas trabaja con esmero las prendas que lucen en su comunidad.
Se conoce que las tejedoras de San Juan Comalapa y Patzún confeccionan las piezas típicas de su región y luego las llevan a la mencionada entidad, en donde esta vestimenta deja de ser una prenda de vestir y la convierten en conjunto decorativo.
En Juan Comalapa, lucir un traje típico característico del pueblo es motivo de orgullo para quien lo viste, por lo que su elaboración debe de ser de alta calidad y acorde a las exigencias de la clientela.
La comalapense Rosita Bal dedica buena parte de su tiempo a la confección de güipiles, proceso que efectúa a mano mediante la técnica ancestral denominada tejido de cintura.
Lo mismo sucede con Agustina Sotz, quien desde hace 53 años trabaja en dicha actividad que ha permitido mantener vivas las costumbres de su pueblo, quien ha podido sacar adelante a su familia.
La elaboración de güipiles no es una tarea fácil, pues según los artesanos, en el menos complicado se invierten 15 días y para otros, más de tres meses.
En reventa son más caros
Los precios de estas piezas varían según el tipo, tamaño y color; pero generalmente, están entre Q700 y Q800; pero son mucho más caras cuando son adquiridas con quienes se dedican a la reventa.
Hay ocasiones en que las personas quieren lucir algo más elegante, y los pedidos son especiales porque se usan colores fuertes y las figuras constituyen la totalidad de la prenda, por lo que el valor puede superar los Q1 mil 500.
Proceso
Lo primero que se hace es seleccionar el hilo que se usará, luego se separa uno por uno para montarlos en unas reglas de madera, las que finalmente serán fijadas a la cintura del tejedor, quien formará figuras con sus dedos para darle vida al traje multicolor.
Los güipiles más conocidos son: el de hombro rojo, marcador, cuello, tres figuras y los llenos. Este último es el más caro, porque en su totalidad posee adornos.
Además de este llamativo vestuario, se elaboran bolsos para dama, cojines, carteras, recuerdos para pared, portalapiceros y pelotas, entre otras artesanías.
Historia: Qué es “Ajquen”
Es una asociación sin fines de lucro ni tendencias de tipo religioso ni político, fundada en febrero de 1989 por iniciativa de representantes de diferentes grupos organizados de artesanos de varias regiones del país.
“Ajquen”, que en idioma kaqchikel significa “El Tejedor”, expresa la visión de artesanos organizados en un esfuerzo de trabajo colectivo y de integración de la producción para alcanzar un desarrollo autosostenible.
Además, es un testimonio real del desarrollo social que ha sido organizado con igualdad y solidaridad humana, y se ha especializado en la elaboración de textiles, que exporta mayormente a Estados Unidos, Canadá y Europa, así como Australia y Nueva Zelanda.
Todo lo que ha logrado en la actualidad “Ajquen” es producto de los esfuerzos y la organización grupal de los artesanos de las diferentes regiones del altiplano y el norte del país.
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