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Los sueños pueden ser toda una pesadilla
Cuando las pesadillas son frecuentes y hay causas específicas
Por:
Patricia Orellana
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| Algunos buscan significados en sus sueños, pero esto no tiene una base científicamente demostrada. |
Soñar que se ahoga, que lo persiguen para matarlo, que un tigre lo ataca, que se quema, que le roban a su hijo, que tiene un accidente automovilístico u otras situaciones que asustan, incluso hasta el punto de provocar llanto, son consideradas pesadillas.
Todas las personas las tienen (unos más que otros) y a criterio de Luis René Cruz Gordillo, especialista en medicina interna, enfermedades pulmonares y trastornos del sueño, están relacionadas con cualquier eventualidad que se ve o escucha durante el día, y aunque el sueño no sea exactamente igual a lo que se vivió, sí se toman detalles de éstos, explica el galeno.
Por lo general suceden en la etapa de sueño llamada de Movimiento Rápido de Ojos, y se caracteriza porque hay recuerdo, al despertar repentinamente, añade el neurólogo Gustavo Cosenza, director de la Clínica del Sueño.
Las pesadillas no tienen ningún significado, ni deben verse como premoniciones, aunque los sueños siempre han sido objeto de estudios y se les ha tratado de encontrar explicaciones místicas o religiosas. Simplemente, ocurren cuando el cerebro, que es un genial maestro creativo, dice Cosenza, desfragmenta la información que ha mantenido almacenada y la libera a través del sueño. Entonces, las pesadillas pueden ser producto de algún asunto que nos impacta o nos mantiene tensos, y el susto que causan ordena despertar al organismo, con la consiguiente taquicardia, sudor e incluso dificultades para respirar, señalan los expertos.
Es normal pero…
Cuando las pesadillas ocurren de manera eventual, no hay ninguna causa específica, ni deben ser motivo de alarma. Sin embargo, hay situaciones que predisponen a sufrirlas: el estrés, el saber que se padece alguna enfermedad crónica (o algún familiar), problemas económicos, deudas o conflictos familiares. Todo ello provoca que el sueño deje de ser reparador y tienden a dispararse los malos sueños, afirma Cruz Gordillo. Otro factor que puede desencadenarlas, aunque no se sepa exactamente en qué estriba la causa fisiológica, es el hecho de cenar comidas muy pesadas, como carne o exceso de grasa. Se deduce que hay alteraciones metabólicas y a nivel digestivo el organismo tiene que trabajar más, por lo cual no se genera el relajamiento necesario para dormir, enfatiza Cruz.
Sin embargo, debe consultar al médico si tienden a ser reincidentes y ocurren después de situaciones traumáticas (secuestros, violaciones, asuntos sin resolver que mantienen angustiados a los individuos), cuando hay estados depresivos o cuadros de ansiedad, señala Cruz. Para estos casos, se deben tratar esas causas específicas, de lo contrario, los sueños con contenidos negativos serán frecuentes.
No confunda
Existen otros tipos de sueño que tienden a confundirse y son los ataques de pánico. Cuando estos ocurren, el individuo se levanta aterrado, grita, golpea, suda, tiene arritmia, los ojos parecer desorbitados y no tiene sosiego. La diferencia es que éstos también puede manifestarlos durante el día, y responden a un trastorno emocional asociado muchas veces con falta de serotonina (sustancia sintetizada en las neuronas serotonérgicas del sistema nervioso central que actúa como neurotransmisor, que se distribuye por todo el organismo) y ésto tiene que tratarse, señala Cosenza.
También están los terrores nocturnos, que no tienen nada que ver con las pesadillas y ocurren por lo general en niños de 3 a 13 años aunque también puede darse en adultos. Se disparan en una etapa sin Movimiento Rápido de Ojos y el niño no recuerda nada al amanecer. Se caracterizan por sucesos de temor acompañados con gritos y agitación e incluso sonambulismo que involucran un abrupto despertar aparente, en un estado de terror y alteración.
Tratamiento
Cuando las pesadillas son frecuentes y hay causas específicas, la terapia conductual es parte del tratamiento. Cosenza explica que consiste en tratar de hacer que la persona sustituya los sueños desagradables por agradables, a través de la sugestión.
Por ejemplo, si una de las causas de tensión es no tener dinero para pagar la colegiatura de sus hijos, entonces antes de dormir se le dice que imagine un mundo ideal: que se ganó la lotería y que siempre tendrá dinero. El acostarse con esos pensamientos puede tranquilizar a la persona y darle una mayor tranquilidad para pensar qué estrategia tomar para generar otros ingresos, es decir: generar una actitud constructiva. Está comprobado que sí se reducen los sueños tormentosos.
Según la causa, también pueden ordenarse medicamentos para regular las etapas del sueño, pero éstos se prescriben luego de un análisis específico de cada paciente, y es el especialista quien debe sugerirlos. En todo caso nunca hay que olvidar que en las pesadillas la persona se asusta pero recuerda específicamente qué fue lo que le provocó el repentino despertar.
Médicos consultados: Luis rené Cruz Gordillo: 2337-1815, gustavo Cosenza: 2334-6007.
Consejos
En Guatemala, un tercio de la población tiene problemas de sueño, estos son algunos consejos para dormir bien:
Mantener una rutina diaria de ejercicios ya que la actividad física mejora la circulación en general y el organismo se mantendrá más sano.
Llevar una dieta balanceada, y evitar los cafés y bebidas carbonatadas por la noche, pues éstas alteran el metabolismo.
No fumar ni tomar licor porque el alcohol provoca suelos superficiales y el sueño no es reparador.
Tratar los dolores articulares o de otro tipo. Éstos generan mal sueño.
Controlar el estrés, empleando diferentes técnicas, incluso alternativas como aromaterapia, meditación, masajes, etc.
Mantener la misma hora de despertar y acostarse los siete días de la semana y sin excepciones en días feriados.
Dejar la cama tan pronto uno se sienta descansado y volver únicamente cuando se está cansado.
Estados depresivos pueden causar dificultades para conciliar el sueño y los mismos tratamientos antidepresivos, provocar insomnio
Etapas de sueño
El sueño es un fenómeno fisiológico durante el cual e se mantienen ritmos periódicos donde el cuerpo pasa de etapas superficiales de sueño denominadas I y II a etapas más profundas como las III y IV, a éstas se les denomina No REM (no hay movimientos rápidos), y cada 90 minutos aproximadamente ocurre un periodo de sueño REM (del ingles Rapid Eye Movement, Movimiento Rápido de los Ojos), donde los ojos de la persona se mueven rápidamente y es durante esta etapa que soñamos. Si uno despierta en esta fase recuerda lo que ha soñado, explica Cosenza.
En esta etapa no hay control de movimientos y esto es una forma de protección, pues sino el cuerpo reaccionaría defendiéndose y podría lesionar o lesionarse, añade Cosenza.
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