|
Milagro líquido
La leche aporta numerosos nutrientes esenciales para el organismo
Por:
Lucy Calderon Pineda
 |
| Las distintas presentaciones de leche que hay en el mercado están fortificadas con hierro y niacina, elementos de los que carece en forma natural. |
Excelente fuente de proteínas, carbohidratos y grasas, la leche de vaca es un alimento completo que aporta buena cantidad de los requerimientos orgánicos de calcio, vitaminas A, D, B-12 y riboflavina.
Según explica la nutricionista clínica, María Lucía Rodríguez, degustar uno o dos vasos diarios de este cremoso líquido es una adecuada manera de darle al organismo los nutrientes citados, que a su vez, cumplen vitales funciones.
Por ejemplo, 100 mililitros de leche poseen 100 miligramos de calcio, mineral necesario para la formación de huesos y dientes.
Las proteínas, de alto valor nutritivo, son comparables a las que proporcionan la carne y los huevos. De éstas, la más abundante es la caseína, que le otorga a la leche la capacidad de coagulación para que pueda ser transformada en queso, mantequilla o yogur.
Las grasas proporcionan energía, sin embargo, en este caso son saturadas (tienden a depositarse en las arterias y ocasionar trastornos de salud), por lo que se recomienda preferirla descremada.
Siempre alerta
Para que una persona pueda degradar la leche que ingiere debe contar con la enzima lactasa, que se produce en el intestino. Sin embargo, cuando se deja de beber este producto por largos períodos de tiempo, la enzima mencionada ya no se fabrica. Esto repercute en que haya una irritación de la mucosa intestinal y puede provocar diarrea, distensión abdominal y flatulencia.
Por esta razón, es recomendable que a los niños sólo se les dé leche materna durante sus primeros meses de vida, y hasta después del primer año, puede proporcionárseles leche entera de vaca, cuando ya pueden digerir sin complicación todos los nutrientes de ésta, indica Rodríguez.
Quienes luego de tomar leche presenten los síntomas descritos, es mejor que opten por la deslactosada o consultar con el médico o nutriólogo.
Beber seguro
Las leches sin pasteurizar obtenidas en pequeñas lecherías no son recomendables, a menos que el consumidor conozca las instalaciones y el higiénico manejo tanto del producto como de los animales, señala el médico veterinario, Luis Morales, docente de la Facultad de Medicina Veterinaria y Zootecnia de la Universidad de San Carlos, Usac.
La razón de tal medida es que la leche tiende a contaminarse fácilmente con los microorganismos del ambiente y esto además de dañarla, puede ocasionar problemas de salud a los humanos.
Así que al adquirirla con el tradicional lechero, siempre hay que ponerla al fuego y dejarla hervir por media hora.
Tecnología de punta
Patricio Avendaño, de Tetrapak, explica que esta empresa se caracteriza por el desarrollo y aplicación de la tecnología aséptica de ultra pasteurización o UHT (Ultra High Temperature).
Este proceso consiste en darle a la leche un mayor golpe de calor, por un corto período de tiempo. Es decir, en lugar de los 70 grados, por 15 segundos, a los que es calentada a través de la pasteurización tradicional, con la tecnología UHT, se calienta a 145-150 grados por 2 a 4 segundos.
“El efecto de tal proceso es la prolongación de la vida de la leche sin refrigeración ni preservantes o aditivos. Es 100 por ciento natural y en anaqueles a temperatura ambiente (toda vez el empaque no sea abierto) se conserva fresca hasta por seis meses”, añade Avendaño.
Otros secretos
Los envases asépticos que también fabrica Tetrapak contribuyen a la mejor conservación del producto. Según indica Avendaño, estos poseen seis capas: una de cartón (la más gruesa); otra de aluminio (que sirve como barrera contra la luz y el aire); y cuatro de polietileno (que mantienen aislado el líquido del cartón o del aluminio).
En su parte externa el empaque tiene una lámina delgada de polietileno que lo protege contra la humedad.
Y por último, también el envasado está libre de cualquier tipo de contaminación ambiental. “Cuando está procesada la leche se introduce al envase y esta tarea se ejecuta dentro de una cámara aséptica”, indica el profesional.
Morales opina que el método UHT es eficiente para eliminar la flora bacteriana presente en la leche, sin echar a perder la parte nutritiva.
A su vez, añade que otra manera de procesar la leche es a través de la uperización, que consiste en calentar la leche a través de lanzarle vapor, luego se retira el exceso de agua y listo.
Fuentes: Ma. Lucía Rodríguez: 2362-3741; Luis Morales: luisvetgt@yahoo.com; Patricio Avendaño: patricio.avendano@tetrapak.com
Siempre fresca
Si adquiere leche en polvo, siga correctamente las indicaciones de cómo prepararla.
Así evitará diluirla en exceso o dejarla demasiado concentrada, indica la nutricionista María Lucía Rodríguez.
Las distintas presentaciones de leche que hay en el mercado están fortificadas con hierro y niacina, elementos de los que carece en forma natural.
Los saborizantes que se han creado para hacer más atractivo el producto a los infantes, también suelen estar fortificados, pero muchas veces poseen azúcar extra, por lo que es más saludable añadirle una fruta licuada.
El mejor sustituto de la leche es la incaparina y otra opción nutritiva es la leche de soya.
A niños de 0 a 6 meses hay que darles exclusivamente leche materna.
El médico veterinario Luis Morales recomienda revisar siempre el buen estado de los empaques de la leche que adquiera, la fecha de vencimiento y la higiene de los anaqueles.
Los envases después de abiertos tienen que refrigerarse.
En el caso de la leche empacada en bolsas siempre tiene que estar en estantes fríos.
Complete el menú de la familia con frutas y vegetales frescos.
|