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Bush llega y augura novedades para hoy
Gira: Presidente George W. Bush arribó al país ayer, a las 20.08 horas
Por:
Luisa F. Rodríguez, Francisco González Arrecis
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| El presidente estadounidense, George W. Bush, junto a su esposa, Laura, saludan a miembros del Ejército de su país que les aplaudieron cuando arribaron a la Fuerza Aérea Guatemalteca. Foto Prensa Libre: Mynor de León. |
“Me da mucho gusto estar acá, y auguro buenas cosas para mañana (hoy)”, fueron las primeras palabras que el presidente estadounidense George W. Bush expresó al canciller Gert Rosenthal, quien lo recibió anoche en la Fuerza Aérea Guatemalteca (FAG).
El Air Force One, un avión Jumbo 747, tocó la pista del Aeropuerto Internacional La Aurora ayer, a las 20.08 horas; ocho minutos después, el presidente estadounidense y su esposa, Laura, saludaron desde la puerta de la aeronave. La secretaria de Estado, Condoleezza Rice, bajó minutos después.
El canciller guatemalteco Gert Rosenthal y esposa, Margrit; Guillermo Castillo, embajador de Guatemala en Washington, y el embajador estadounidense, James Derham, dieron la bienvenida a los visitantes.
Rosenthal afirmó que fueron “pocas las palabras” de Bush, pero que auguró “buenas cosas” para la jornada de hoy, en la que visitará Santa Cruz Balanyá y Chirijuyú, en Chimaltenango; luego tendrá una reunión con el presidente Óscar Berger, en el Palacio Nacional de la Cultura.
Bush llegó procedente de Colombia, el tercer país incluido en su gira. Antes estuvo en Uruguay y Brasil. El recorrido concluirá por la noche, en México.
Efectivos del Ejército estadounidense aplaudieron al gobernante de su país, y él les correspondió el saludo antes de abordar el Cadillac One.
Caravana de seguridad
Después del saludo oficial, en el que participaron 10 cadetes de la Escuela Politécnica, Bush, su esposa y Rice abordaron las limusinas Cadillac One y fueron trasladados al Hotel Intercontinental, escoltados por un fuerte dispositivo de seguridad.
La caravana, conformada por 37 vehículos, entre éstos, las dos limusinas, seguidas por tres suburban color negro equipadas con tecnología especial de comunicación terrestre y satelital, una unidad de francotiradores y una ambulancia, abandonaron la FAG a las 20.22 horas.
Por el arribo de Bush todas las avenidas y calles aledañas a la FAG, en la avenida Hincapié, zona 13, fueron bloqueadas anoche por más de una hora.
Sin agentes de la PNC
Llamó la atención que en la sede de la FAG y en la caravana del presidente estadounidense no figuraron agentes uniformados de la Policía Nacional Civil (PNC), sino sólo miembros de la Secretaría de Asuntos Administrativos y de Seguridad de la Presidencia.
“Se decidió retirar de la caravana a agentes de la PNC por la imagen que en las últimas semanas ha tenido la institución”, confesó un integrante de la Policía Municipal de Tránsito que estaba en las afueras de FAG.
Más de 100 periodistas nacionales e internacionales fueron acreditados para la cobertura del arribo de Bush, según confirmaron fuentes de la embajada estadounidense en el país.
Vigilia en rechazo
Vecinos y representantes de diversas organizaciones indígenas se reunieron anoche en el parque de Tecpán, Chimaltenango, para rechazar la venida de Bush. “No al imperialismo yanqui” y “Guatemala es nuestra” fueron algunas de las consignas que gritaron.
Seguridad, cobertura y orden
El presidente Bush salió del avión Air Force One ocho minutos después del arribo.
37 vehículos, que incluyeron dos limusinas blindadas, fueron parte de la caravana.
120 periodistas de más de 30 medios estadounidenses viajan con el mandatario estadounidense como parte de su comitiva.
800-002 es la matrícula que identifica a cada una de las dos limusinas que utiliza Bush.
Dos aviones F-14 volaron el cielo guatemalteco una hora antes de la llegada del avión presidencial de EEUU.
La magnitud del Air Force One provocó que trabajadores del Ministerio de Relaciones Exteriores, del Ejército, periodistas y curiosos no se resistieran a posar junto a la nave, para la foto “del recuerdo”, luego de que Bush abandonó el recinto.
Unidades caninas sirvieron para la revisión de periodistas que cubrieron la llegada.
200 agentes del Servicio Secreto garantizan la seguridad del gobernante estadounidense.
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