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Sopas: mamá tenía razón...
Por:
Redaccion Buena Vida
Tomarse un tazón de sopa baja en calorías antes de una comida podría ayudar a reducir la ingesta total de alimentos y calorías en la comida, sugiere un estudio efectuado por la Universidad estatal de Pensilvania, EE.UU.
Los investigadores a cargo le dieron sopa con pocas calorías hecha de caldo de pollo, brócoli, papas, colifror, zanahorias y mantequilla a voluntarios antes de comer el plato de entrada del almuerzo.
Los resultados indican que los comensales consumieron 20 por ciento menos calorías cuando consumieron tanto la sopa como la entrada, en comparación a cuando no se tomaron la sopa.
De acuerdo a los autores del estudio, no importa el tipo de sopa que se tome, siempre y cuando ésta sea baja en calorías. Asimismo, este hábito ayudaría a controlar el peso.
Julie Flood, una de las investigadoras, recomienda que el caldo debe contener entre 100 y 150 calorías por porción para que sea efectivo. “Tenga cuidado con las sopas hechas a base de crema, pues son altas en calorías y en realidad podrían aumentar el total de calorías consumidas”, apuntó.
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