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Campaña se discute en las tablas
Humor: Creatividad de los actores guatemaltecos
Por:
Conié Reynoso
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| Personajes de la vida política son representados en la obra La guerra por la guayaba. En la foto, Otto Pérez Molina, Álvaro Colom, Nineth Montenegro y Rigoberta Menchú. (Foto PL: Erlie Castillo). |
Ante la impotencia de resolver los problemas del país, y las promesas vagas de los candidatos presidenciales, el único consuelo de los guatemaltecos es reír.
Las metidas de pata del Gobierno, los negocios, a escondidas, de los diputados y la ambición de los partidos políticos por llegar al poder, son temas que han despertado la creatividad de los actores guatemaltecos y los llevan a las salas de teatro, en la capital.
“Cualquier similitud con la vida real es pura coincidencia”, es el mensaje de la obra Un huiteco para presidente. Esta narra la historia de David, un hombre originario de Huité, Zacapa, que se postula a candidato presidencial, pero que al final se queda solo porque no se une al resto de políticos.
El hundimiento en el barrio San Antonio, zona 6; la inseguridad, el acoso de los pandilleros y las debilidades de los candidatos pueden verse en La guerra de la guayaba, una obra que muestra cómo las maras están mejor organizadas que los partidos políticos, y la pugna de los candidatos por llegar a la silla presidencial.
“Los guatemaltecos preferimos reír, en vez de llorar, al no encontrar solución a los problemas que tenemos”, comenta Julio Serrano, quien interpreta a Don Próspero, un mensajero que sueña con ser reportero y que tiene su espacio en varios programas de radio.
Don Próspero se mofa de las cosas que hacen y dicen los funcionarios y los candidatos, pero logra que la gente piense y recapacite sobre sus gobernantes.
“La mano dura” de Otto Pérez Molina, presidenciable del Partido Patriota, y la paloma de la esperanza, de Álvaro Colom, de la Unidad Nacional de la Esperanza, son los que más se pelean por “la guayaba”.
El ex presidente Alfonso Portillo aún es recordado por los comediantes como el gobernante que se fue a México con varios millones de quetzales bajo el brazo.
La sal y pimienta también alcanza a la candidatura de Rigoberta Menchú, de Encuentro por Guatemala, de la mano de la diputada Nineth Montenegro. Ambas dan esperanza a las mujeres maltratadas y a las amas de casa, mientras que a Alejandro Giammattei, de la Gran Alianza Nacional, lo persiguen los “clavos” de la actual administración.
El que no podía faltar
Otro que no puede faltar en esas parodias es Efraín Ríos Montt, caudillo del Frente Republicano Guatemalteco, pues, a pesar de que no se postuló para presidente, la gente lo asocia con un aspirante a gobernante. “Yo no voy para presidente porque la gente no me quiere, por eso voy para diputado, porque allí tengo el hueso asegurado”, dice en un acto.
“La gente no quiere un fósforo ni una paloma; la gente quiere comer, quiere el cus cun”, dice la actriz y comediante Celia Recinos. Es por eso que le llamaron así a su partido en la obra El Gallo tapado.
Recinos y Josué Morales muestran su habilidad para convertir en chiste los problemas de los guatemaltecos en la obra que recién terminó su temporada.
Pero los artistas no siempre son felicitados por su genio al contar historias políticas, también reciben insultos de aquellos que se sienten aludidos. Serrano asegura que en varias ocasiones ha recibido críticas de gente del Partido Patriota.
El proceso electoral se ha convertido en una oportunidad para los artistas guatemaltecos, según Othmar Sánchez, director de La guerra de la guayaba. “Creemos que es una oportunidad comercial y de denuncia, y a la gente le gusta ver en forma de parodia a los candidatos”, añade.
Los actores coinciden en que, aunque en broma, la población debe estar alerta a las cosas que hacen los candidatos, pues algunos ya han sido funcionarios y se conocen sus acciones, que, para algunos, son buenas, y para otros, malas.
Educación: Política a diario
A criterio de la actriz y comediante Celia Recinos, con su trabajo entretiene y educa al público. “En nuestro programa de radio, todos los días hablamos de política y de los problemas sociales de los guatemaltecos. Con chistes tratamos de decirle a la gente que analice bien a los candidatos y funcionarios”.
Conciencia: Con toque de gracia
El comediante Julio Serrano comenta que a la gente le gusta ver que las cosas dramáticas que suceden en este país se aborden con gracia.
“Un mecanismo que tenemos en el programa (radial) es que queremos que el guatemalteco se entere de la situación política por medio de un chiste, y a través de éste hacemos pensar sobre su voto”, agrega.
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