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En memoria de difuntos
En Xelajú soltaron más de mil globos con nombres de sus muertos
Por:
Corresponsales
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| En el cementerio de la ciudad de Quetzaltenango son soltados más de mil globos con mensajes de los deudos. En otros años, la tradición había sido elevar barriletes. (Foto PL: Carlos Benigno Loarca). |
Provincia. – Miles de guatemaltecos se dieron cita a temprana hora a los distintos cementerios para prender velas y adornar las tumbas de sus difuntos, así como llevar serenata con marimba o mariachis, con motivo del Día de los Santos.
En el camposanto de la ciudad de Quetzaltenango se cambió la tradición de volar barriletes y a mediodía se enviaron al cielo más de mil globos blancos con mensajes escritos con marcador de parte de los visitantes, indicó la deuda Amparo Escobar.
María Cristina Ochoa señaló que esta tradición de visitar a los difuntos la acostumbran sus familias desde hace muchas generaciones.
Desde las 3 horas, muchas personas comenzaron a llegar al cementerio de Rabinal, Baja Verapaz, a encender velas y adornar a sus difuntos.
Tanto niños como jóvenes y adultos se deleitaron con la música de marimba, pues los parientes de los difuntos se sienten satisfechos de recibir las almas de sus finados con los sones de Rabinal, expresó María Aj.
Esmeralda Navarro mencionó que tuvo que llegar a eso de las 4 horas al cementerio de San Pedro Sacatepéquez, San Marcos, para encenderle candelas y adornar con flores la tumba de su padre.
Con ventas de comida, música de marimba y mariachis, la población de Santa Cruz del Quiché, Quiché, recibió el Día de Todos los Santos en la última morada municipal.
Cuestión de gustos
En algunos casos, las personas llevaron comida y aguardiente a los difuntos: “Todo depende de los gustos del finado cuando aún vivía”, subrayó Sammy Argueta, cronista deportivo.
Contrario a otros lugares, en los camposantos de Santa Elena y San Benito, Petén, hasta en horas de la tarde acudió la mayoría de deudos para adornar los nichos de sus familiares.
“Este día es muy especial para mí y mi familia, porque aprovecho el tiempo para recordar a mis parientes que se nos han adelantado al descanso eterno”, mencionó Mario Marroquín, vecino de El Tejar, Chimaltenango.
En sus propios vehículos, taxis, mototaxis y a pie se dieron cita decenas de personas al cementerio general de Retalhuleu, con el propósito de visitar los sepulcros de sus familiares.
Denia Toledo, quien reside en Los Ángeles, California, Estados Unidos, visitó el camposanto de Coatepeque, Quetzaltenango, para adornar la capilla de su progenitora Victoria Rodas.
El cementerio de Cobán no estuvo tan concurrido como en años anteriores debido al clima.
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