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DE MIS NOTAS Junta Monetaria vulnera riesgo país
Las perspectivas para el 2008 no son halagadoras.
Por:
Alfred Kaltschmitt
Pocos analistas se han percatado (y de hecho ningún medio lo ha abordado) de las serias repercusiones que tiene, para la calificación riesgo país, la decisión de la Junta Monetaria de permitir el registro de deuda de largo plazo como capital, facultando a los bancos nacionales el poder sustituir deuda subordinada o de largo plazo, por capital propio de los banqueros, lo cual viola los Principios de Basilea.
Estuve recientemente en una presentación impartida por el economista Miguel Gutiérrez, de Central American Business Intelligence (CABI, una firma de investigación e inteligencia económica, financiera y política), sobre las perspectivas económicas de Guatemala en el 2008, dentro del contexto regional y la economía global.
Gutiérrez comentó que los principios básicos que los bancos deberían seguir para arriesgarse poco, tener buenas ganancias y ejercer una banca sólida, solvente y con visión de largo plazo, están contenidos en unos acuerdos internacionales a los que se les denomina Principios de Basilea.
“Uno de los principios centrales de Basilea I -afirmó Gutiérrez- es que los bancos deberían contar con una relación mínima de aporte de capital de los propietarios del banco y los depósitos. Este principio básico de Basilea I busca dos cosas:
1. Si el banco cuenta con recursos propios y tiene pérdidas, que éstas sean cubiertas con el capital de los propietarios, y no con los depósitos de los ahorristas.
2. Que, dado que los banqueros tienen capital propio invertido en sus bancos, cuiden mejor dónde invierte el banco y evalúen mejor el riesgo de a quiénes les presta, ya que, si tienen dinero propio invertido en el banco, lo van a cuidar mejor que con dinero ajeno. A esto se le llama reducción del riesgo moral”.
Para el economista, la decisión de la Junta Monetaria de permitir que al sistema bancario menos capitalizado de Centroamérica y de América continental -además de no hacer los aportes de capital que ya se deberían de hacer de acuerdo con los Principios de Basilea I- se le autorice adicionalmente sustituir el capital propio por deuda, es un experimento que no tiene precedentes a nivel mundial.
“Lo más preocupante es que vulneran el marco regulatorio en una forma frontal -ya que los bancos ahora tendrían incentivos a tomar carteras con mayor riesgo-, pues no son los recursos propios los que están en juego, solamente la de los ahorristas”, señala Gutiérrez.
Para el analista económico, esto no pasará desapercibido por las calificadoras de riesgo, quienes saben perfectamente lo que implica. “Todos los países que han violado a Basilea han pagado las consecuencias. Basilea es una chica vengativa, implacable y sin piedad; hay que respetarla y no pasar encima de ella”, insiste Gutiérrez.
Confieso haber salido preocupado de la reunión. Las perspectivas para el 2008 no son para nada halagadoras. Todo parece haberse confabulado en contra: los precios del petróleo, la secuela de la burbuja del mercado inmobiliario; la caída del precio del hierro (con las implicaciones que tiene para los que construyeron con hierro caro vis-à-vis la oferta que saldrá al mercado con precios más bajos); los altos precios de los commodities y las presiones inflacionarias, no presagian sino un horizonte de vacas flacas.
Mientras conducía en el congestionado tránsito, todavía me daba vueltas el comentario con que el economista concluyó su presentación: “Si tienen un candidato, oren para que no gane... Siento una profunda lástima por el candidato presidencial que salga electo y su equipo económico, ya que en menos de 24 meses estará cosechando los efectos de esta nefasta decisión”.
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