|
CATALEJO Por fin, la meta está a la vista
Luego de tantos meses de enfrentamiento, la meta electoral se encuentra a 48 horas.
Por:
Mario Antonio Sandoval
EN SOLO 48 HORAS, LOS guatemaltecos tendremos la oportunidad de asistir a las urnas para elegir al sucesor del presidente Óscar Berger. La campaña se ha caracterizado por las sorpresas causadas por factores ajenos al proceso electoral, como el clima y el fin de semana largo iniciado ayer, pero por fin todo eso queda lejos. Como era de esperarse, han sido muchas las críticas lanzadas contra todos los factores del proceso, incluidos la escogencia de los candidatos, el financiamiento de los partidos, el papel cumplido por las autoridades del Tribunal Supremo Electoral, las consecuencias de la manera como la prensa nacional ha cubierto muchas de las actividades relacionadas directa o indirectamente con esta fundamental función democrática.
LAS ENCUESTAS SEÑALAN la cercanía muy grande en la preferencia de votos de los dos aspirantes. Esto es el resultado, en parte, del papel desempeñado por los medios de comunicación, ya sea como difusores de mensajes propagandísticos, o de informaciones relacionadas con las elecciones y sus principales protagonistas. Conforme la labor informativa se amplía en cuanto a su cobertura, van apareciendo algunos esqueletos en los clósets de partidos y de candidatos. Por eso, creo yo, aumentan los ciudadanos indecisos y también el número de personas para quienes la democracia, tal como se practica en nuestros países, está dejando de ser el instrumento más adecuado para buscar la alternabilidad o la permanencia de los grupos políticos en el poder.
ES IMPORTANTE PREGUNTARSE acerca de las causas de esas elecciones tan cercanas en cuanto a los resultados, y por qué los partidos políticos se encuentran en todo el mundo en una etapa de retroceso. En todos los países es notoria la ausencia de líderes, o más bien la renovación de los cuadros. La mayoría de veces son personas sin trayectoria política. La improvisación es característica generalizada, y ello es una de las causas de la disminución del interés popular, sobre todo, de los jóvenes. Si a esto se agrega la virtual eliminación de la lucha política basada en fundamentos ideológicos realmente diferenciados, es posible encontrar la respuesta a la apatía, y a la globalización del desinterés en las actividades políticas y del manejo del Estado.
EN GUATEMALA, LAS ELECCIONES tienen las características propias de otras democracias latinoamericanas donde el voto es optativo, como debe ser. Al final de las 48 horas subsiguientes, la participación de los guatemaltecos será el factor principal para darle al nuevo gobierno la característica de representativo de la mayoría de una participación mayoritaria, o de ser la mayoría de una minoría. Esto último ha sido la norma en las anteriores elecciones y es la norma en la mayoría de democracias occidentales, donde la permanencia por largo tiempo de gobiernos estables ha provocado el desinterés popular, en una ironía difícil de explicar. Todo eso debe llevarnos a pensar en la realización de cambios en los procesos de las elecciones.
LA LUCHA POLÍTICA GUATEMALTECA se ha caracterizado por un factor en realidad repudiable: las campañas negras y el insulto en todas sus variantes, utilizado Internet, cuyas características únicas facilitan la labor de los anonimistas. La única forma de eliminarlas es el convencimiento a los políticos, pues técnicamente es imposible. Ojalá, conforme quede claro el rechazo popular a estos métodos sucios, desaparezcan de la escena política. La lucha electoral supone enfrentamiento, pero dentro de reglas en las cuales el factor fundamental sea el buen gusto y el convencimiento personal de no manchar a la democracia con la diatriba y la puñalada trapera. De eso podrá hablarse más, a partir de cuando se sepa quién es el ganador.
|