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Abre otra batalla; ahora por presupuesto 2008
Aunque concluyó la campaña electoral, el Legislativo estará agitado
Por:
Ana Lucía Blas
Una vez concluida la lucha por la Presidencia, que concentró la atención de los legisladores desde el 2 de mayo último y dejó en lista de espera varios proyectos de ley, podría pensarse que la paz regresaría a la política.
Sin embargo, una nueva batalla está por empezar en el Congreso, donde se debe negociar el Presupuesto General de Ingresos y Egresos del Estado para el 2008, elegir al nuevo presidente de ese organismo y repartir comisiones de trabajo.
El presidente del Legislativo, Rubén Darío Morales, ha dicho que a partir de ahora, la prioridad de ese organismo será aprobar, antes del 30 de noviembre, el presupuesto del Estado para el año próximo. No obstante, éste aún no se ha consensuado, y se prevé que generará posturas divididas.
De no conseguirse los acuerdos para su aprobación, el gobierno de Álvaro Colom tendrá que funcionar con el presupuesto del 2006, ya que, de acuerdo con la ley, en caso de no fijarse uno nuevo, quedará en vigor el último presupuesto aprobado.
Debido a que el año recién pasado fue imposible el consenso para aprobar el gasto del 2007, quedó vigente el del año anterior, de Q37 mil 700 millones -aunque en marzo último se amplió a Q40 mil 198 millones-. Para el 2008, el Ejecutivo ha solicitado Q42 mil 535 millones.
En el 2003, el Frente Republicano Guatemalteco (FRG), que en ese entonces formaba una aplanadora en el Congreso, bloqueó la aprobación del presupuesto para el 2004, año en que Óscar Berger tomó posesión como presidente. En una entrevista concedida recientemente a Prensa Libre, el mandatario calificó ese primer año de su gestión como “difícil, sin presupuesto, sin capacidad de ejecución (...)”.
Ligia Blanco, analista de la Asociación de Investigación y Estudios Sociales, opinó que será necesario que la Unidad Nacional de la Esperanza (UNE) haga un gran esfuerzo de negociación y cabildeo, a fin de lograr un presupuesto “favorable” para el desarrollo de sus planes de gobierno. “Al final, es algo que les conviene a todos; no es un favor para ese partido, sino para toda la sociedad”, resaltó.
La UNE tendrá la bancada más grande en el Congreso (51 diputados), además de que siete de los 21 integrantes de la Comisión de Finanzas, que debe dictaminar sobre el presupuesto, pertenecen a esa agrupación.
Directiva y comisiones
Otro asunto que acaparará la atención de los legisladores e implicará que se sienten a negociar desde ahora, aunque la decisión se tomará hasta en la próxima legislatura, será la elección del nuevo presidente del Congreso. Los partidos habían acordado dejar esa decisión para cuando terminara la contienda electoral, y ese momento ha llegado.
No obstante, algunos nombres de serios aspirantes ya se escuchan en los pasillos del palacio del Legislativo, e incluso hay quienes afirman que ya se promueve a algún candidato. Eduardo Meyer, de la UNE, es uno de ellos. También se mencionó a Jorge Méndez, de la Gana, y a Efraín Ríos Montt, del Frente Republicano Guatemalteco (FRG), aunque ellos lo han negado y afirman no estar interesados en ese cargo.
Quien resulte electo, y a quienes se seleccione para integrar la Junta Directiva de ese organismo, gozarán de más privilegios y dietas.
Los congresistas también tendrán que repartirse las presidencias e integración de las distintas comisiones de trabajo.
Las bancadas tendrán que elegir, además, a sus próximos jefes. Jaime Martínez, de la Gran Alianza Nacional (Gana), refirió que esta semana podrían iniciarse las conversaciones en la bancada para nombrarlo.
Otra de las pugnas que puede surgir será para asignar espacios físicos a las bancadas. La UNE y la Gana ya han manifestado su interés de ocupar las curules que actualmente tiene el FRG.
También las oficinas de ese partido son codiciadas por la UNE, pero los eferregistas están dispuestos a luchar por conservarlas.
Opinión: “Se disputarán cuotas de poder”
“Los diputados tendrán que repartirse cargos importantes, como la presidencia del Congreso, y la integración de la Junta Directiva, o las presidencias e integración de las comisiones de trabajo.
Al final, éstos representan cuotas de poder, ya que desde ellos se define la agenda del Legislativo”, expresó Lizardo Bolaños, del Centro de Investigaciones Económicas Nacionales.
Opinó que la Comisión de Finanzas será una de las más codiciadas por los diferentes partidos, ya que es la que al final dictamina el proyecto de presupuesto de cada año. También la de Gobernación podría ser disputada, debido a que durante la campaña todos los partidos políticos hicieron ofertas respecto de la seguridad.
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