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INDEPENDENCIA Poder civil
Fundabiem es un buen ejemplo del poder civil.
Por:
Juan Callejas Vargas
Uno de los pilares de la socialdemocracia es el empoderamiento de las organizaciones civiles y su tejido de relaciones para apoyar en las soluciones a problemas nacionales en los distintos ámbitos.
En particular, me refiero al concepto de poder civil, puesto que al volverse realidad la capacidad de organizarse y tejer relaciones estrechas entre sí, los grupos sociales se convierten en poderes reales, capaces de tomar decisiones libres y responsables desde el nivel local hasta el nacional.
En Guatemala, cien por cien de origen y creación guatemalteca, existe un ejemplo de organización que, por conocerlo muy de cerca, voy a tomarlo para ilustrar la dimensión de poder civil, del cual hablo.
Seguramente existen ejemplos de genuinas organizaciones y formas de sostenimiento de causas sociales que no dependen económicamente, menos ideológicamente, de grupos empresariales u organizaciones internacionales, sino de la base de credibilidad y confianza que se ha cultivado entre cientos de miles de hombres y mujeres de buena voluntad en todo el territorio nacional. Valdría la pena conocer más.
En ningún momento resto mérito a las acciones de responsabilidad social de las empresas, canalizadas vía sus fundaciones -tema que abordaré en una próxima entrega- o al soporte que instituciones internacionales brindan al sostenimiento de fundaciones u organizaciones ciudadanas del país; pero sí es importante establecer la diferencia entre éstas, sostenidas en el primero de los casos, y en su gran mayoría, con las deducciones de impuestos que la ley permite, o bien, con aportes de impuestos de ciudadanos de otros países, pero en los que la gestión se limita a administrar bien los recursos que obtienen.
Fundación para el Bienestar del Minusválido (Fundabiem) es sostenida con el aporte de cientos de miles de ciudadanos y gestionada por miles de voluntarios que durante los últimos 21 años, por medio de Teletón, han venido dándonos la oportunidad de dar y mostrar nuestro mejor lado, nuestro lado humano, para poder cumplir con lo que en la Constitución Política de Guatemala se establece como un mandato para el Estado de Guatemala: “Artículo 53. Minusválidos.
El Estado garantiza la protección de los minusválidos y personas que adolecen de limitaciones físicas, psíquicas o sensoriales. Se declara de interés nacional su atención médico-social...”
Fundabiem es un buen ejemplo del poder civil, es decir, un grupo de mujeres y hombres organizados en cientos de comités de apoyo en todo el país. Esto ha permitido que se atienda la demanda de rehabilitación física de miles de niños y niñas; rehabilitación que se extiende a la inserción laboral productiva.
Además, se da acceso a tecnología computacional, gracias al apoyo del programa de Organización de los Estados Americanos, con un laboratorio de computadoras adaptadas especialmente para que sean utilizadas por niños y jóvenes con limitaciones físicas.
Por otra parte, en una responsable gestión del conocimiento en la materia, Fundabiem ha organizado para el próximo 30 de noviembre y 1 de diciembre, el III Congreso de Rehabilitación, en el que presentarán los avances en métodos diagnósticos y tratamientos de rehabilitación, a fin de no quedarse atrás en los avances tecnológicos de esa materia.
¿Se puede? Por supuesto que sí, y Fundabiem es un buen ejemplo. El poder civil es uno de los retos de la socialdemocracia que el presidente electo ha anunciado y en el que más de un millón de connacionales pusieron su confianza.
¿Se atreverán a defraudarlos nuevamente? Usted tiene poder, y mejor si esté organizado. ¡Ánimo y atrévase!
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