|
Sin reservas: Bien, rojos; mal, barras
Por:
Carlos Pontaza
Me alegro por el triunfo de Municipal, porque no salió a defenderse sino a poner sus condiciones, a proponer, cosa que ni Alajuelense lo pensó. Me gustó cómo manejó la pelota y cómo los jugadores se desmarcaron.
Cuando cayó el gol tico, los aficionados que no creen en los nuestros comenzaron a decir que con el guardameta Motta nos iban a golear. Les dije que esperaran que el muchacho iba a mostrar lo que sabe conforme pasara el tiempo, y así lo hizo. Como cualquier jugador tuvo pequeños errores, pero por lo demás, me alegro que haya sacado la tarea.
Municipal hizo ver mal al rival, que perdió el control. Y allí vinieron los dos goles del triunfo, muy merecido como opinaron los periodistas costarricenses. Pero la barra 12 demostró que en “en todos lados se cuecen habas” y comenzaron a hacer zanganadas, que pusieron en peligro a los asistentes, jugadores y a los pocos chapines, en cuenta niños, que llegaron con banderas de Guatemala.
Es cierto, es un grupo de maleantes, como existen en todas partes, a veces subvencionados por los mismos equipos, que llegan no a apoyar sino a ofender y descargar sus bajas pasiones. Esto no lo comprenden los dirigentes de los conjuntos que creen que es recomendable tenerlos en las gradas, principalmente cuando no llegan los “verdaderos” seguidores, aunque “justos pagan por pecadores”, como puso en entredicho la barra 12 a las personas cultas.
Felicito a Municipal y espero que clasifique en el partido de vuelta que será en nuestro país.
Jugando en la forma en que lo hizo en Costa Rica, mis respetos, aunque cuando juega mal critico a sus futbolistas porque, gracias a Dios, no soy fanático de ningún conjunto. Me gusta el futbol bien jugado, sin pelotazos sino jugado con inteligencia, desmarque y velocidad.
Ahora me siento satisfecho porque el juego rojo me recordó el de la sub 23 que eliminó a su similar tica.
Si así jugaran todos los equipos chapines, los estadios no se verían tan vacíos y los seleccionadores no dirían que no tenemos suficientes jugadores.
|