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ECLIPSE La Cicig, con discreción
Aquí hay un gran reto para la Prensa y la sociedad, porque hay cosas que deben hacerse con discreción para que sean efectivas.
Por:
Ileana Alamilla
Guatemala ha sido escenario de acontecimientos en los que la comunidad internacional en general y, en particular, el Sistema de Naciones Unidas, así como los Estados Unidos, han incidido, para bien o para mal.
Ejemplos hay muchos. Entre los más nefastos está la intervención de la CIA que hizo abortar, en 1954, la revolución iniciada 10 años antes, responsabilidad negada con necedad, hasta que los archivos correspondientes fueron desclasificados y, luego, el entonces presidente Clinton, pidió perdón por estos vergonzosos hechos.
Pero ha habido otros actos que expresan una incidencia beneficiosa. Uno de los más relevantes fue el acompañamiento de varios países, llamados “amigos”, al proceso de búsqueda negociada de la paz.
Entre ellos estuvo México, que, a pesar de su ubicación fronteriza, no dudó en comprometerse con el proceso, siendo sede de varias de las reuniones que posibilitaron el final exitoso de las negociaciones y que, además, cobijó en su territorio a 45 mil refugiados oficiales, cifra que realmente se triplicaba en la realidad.
Asimismo, fue regazo de innumerables intelectuales guatemaltecos, cuya inteligencia y talento eran incompatibles con la monstruosa violencia que se ejercía en Guatemala contra toda oposición política. Además de México, integraron ese valioso grupo de amigos Noruega, España, Colombia, Venezuela y los Estados Unidos.
La instalación de la Misión de Verificación de los Acuerdos de Paz (Minugua) constituyó otro acto de presencia internacional en los asuntos nacionales que favoreció el tránsito de la guerra a la paz. Afortunados también fuimos con el papel jugado por el profesor Christian Tomuschat, quien encabezó la Comisión del Esclarecimiento Histórico, que recogió el drama que vivimos durante los años del conflicto armado.
Esas instancias tuvieron la oposición de los de siempre, quienes, aduciendo razones de toda índole, se resistieron a su presencia. La instalación de la Comisión Internacional contra la Impunidad en Guatemala (Cicig) ha tenido que enfrentar esos mismos rechazos.
Su titular, un abogado de alto perfil y vasta experiencia, ha sido muy sincero en sus primeras apariciones públicas, en cuanto a las posibilidades reales del desempeño del ente que preside.
Pero talvez el mensaje más importante por el momento es la prudencia y discreción en medio de la cual debe trabajar.
Aquí hay un gran reto para la Prensa y la sociedad, porque hay cosas que deben hacerse con discreción, para que sean efectivas, y todas y todos sabemos el enorme agujero en el que nos estamos hundiendo. Falta ver si tenemos la madurez y comprensión para ayudar en el cometido de la Cicig.
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