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DE MIS NOTAS Por 200 votos se fue la Antigua
Ya se escuchan rumores de compadrazgos insanos.
Por:
Alfred Kaltschmitt
Si la democracia es el más imperfecto de los sistemas, pero el mejor de todos, hoy lloro por los errores de la democracia. Lloro su imperfección y vulnerabilidad frente al tirano y el malvado que la viola penetrando sus entrañas hasta mutilar el bien común.
Lloro la manipulación y la demagogia que rompe a patadas la puerta inocente del ignorante. Lloro la imperfección de los sistemas que abren el apetito voraz de demasiados candidatos oportunistas que ven su participación electoral con la codicia del saqueo.
Lloro porque muchas veces se elige al peor, y no al mejor. Lloro hoy por la Antigua, porque está a punto de perder su estatus de Patrimonio Cultural de la Humanidad si sigue siendo gobernada como hasta ahora.
No acuso al candidato que quedó por escaso margen de 200 y pico de votos. Acuso al sistema que permitió el traslado de votantes de otros departamentos para actualizarlos en la Antigua y abultar así el volumen de la votación.
Acuso al sistema que permite que personas muy “vivas” puedan votar por las ya fallecidas.
Acuso al sistema que les arrebata a los ciudadanos de su propia ciudad el poder gobernar su pueblo con inteligencia y honradez, solucionando sus propios problemas urgentes que están llevando a la Antigua a un escenario de colapso total. Acuso al sistema que permite que se distribuyan panfletos incendiarios llenos de bilis mentirosa y difamante en contra de la candidata Susana Asensio y que, a pesar de haber sido capturados in fraganti, fueron absueltos por el juez, porque dentro de los delitos electorales “éste” no está tipificado...
Ya se escuchan rumores de compadrazgos insanos, como que el alcalde saliente será el gerente del entrante. Ya se percibe en el ambiente la continuidad de la improvisación, el saqueo y la ineptitud. Ya se perciben mayores prebendas a los comerciantes del mercado -oriundos de Villa Nueva y Escuintla, pero con comercios en la Antigua-, para que sirvan de grupos de choque y continúen convirtiendo el Patrimonio Cultural de la Humanidad en un mercado de desorden, de sonido, tránsito, basura y congestión, que abofetea la dignidad hasta del extranjero ajeno a la Antigua.
Nadie jamás ha dicho que las aldeas no tengan el derecho de votar. El problema es que les han arrebatado el poder local a los vecinos que viven en el casco urbano. ¿Acaso no tienen ellos el derecho de gobernar localmente a su propia ciudad como la tienen las aldeas de hacerlo ellos mismos? Es un absurdo infame que, sufriendo en carne propia la violencia, el desorden, la congestión, el atropello del patrimonio cultural, los vecinos de su propia ciudad no puedan hacerlo por este absurdo fenómeno de jurisdiccionalidad.
Como he escrito en varias ocasiones en esta columna, la única manera de solucionar el problema de fondo es desmembrando a la Antigua de la jurisdicción geográfica y política municipal, convirtiéndola en un municipio independiente sujeto a las normativas propias de un Patrimonio Cultural de la Humanidad. Que se nombre la cabecera municipal de Sacatepéquez en la aldea de mayor población y desde ahí gobierne a sus aldeas, con problemáticas y desafíos totalmente diferentes a la Antigua.
Ya he formado un petit comité con algunos amigos que se identifican con nuestra ciudad colonial símbolo, incluidos dos juristas con amplia experiencia constitucional, para elaborar un proyecto de ley. Si está interesado en unirse, escríbame a la dirección que aparece al pie de esta columna, para agregarlo a la lista de correos.
Ojalá estemos a tiempo...
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