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Retratos que hablan
Más de 100 pintores y escultores captados por la cámara de Ricardo Mata en sus ambientes de trabajo
Por:
Lucía Herrera
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| Ricardo Mata frente a las fotografías de Carmen de Petersen, Marco Augusto Quiroa y Arnoldo Ramírez Amaya. (Foto PL: Lucía Herrera). |
Su interés por la pintura y su convivencia con diferentes artistas motivó a Ricardo Mata a retratar, en su contexto, a 108 pintores y escultores, fotografías que ahora forman parte de un valioso registro para la historia plástica del país.
“Yo siempre asistía a las exposiciones y así comencé a conocer y fotografiar a los más selectos pintores guatemaltecos. Hablo de Carlos Mérida, Rodolfo Galeotti Torres, al grupo Vértebra, Roberto Cabrera y Roberto González Goyri, entre otros, gente que marcó una época clásica en Guatemala”, dice Mata.
Con los 54 retratos que tenía hasta 1973, el fotógrafo montó una exposición en el Instituto Guatemalteco Americano IGA, que se llamó Ricardo Mata ante 54 artistas.
De esos pintores y escultores, han muerto 34.
Después de esa exposición las obras estuvieron guardadas, pero Mata continuó su relación con artistas plásticos.
Este año que cumple su 50 aniversario como fotógrafo decidió que tenía que exponer nuevamente ese material y agregarle más pintores y escultores, comenta Mata.
Roberto Cabrera, quien escribió el texto del catálogo de hace 34 años y lo completó en esta oportunidad, escribe: “Los retratos fotografiados no sólo quieren ser eso, retratos. También son imágenes que se remiten al arte como expresión. Las obras no quieren llegar al hiperrealismo utilizado en los archivos policiacos, sino que intentan una presentación creativa en donde la imagen descubre un mundo que se remite al plano de penetración psicológica, por medio de efectos naturales en la ambientación y las actitudes del retrato”.
Cada retrato, una experiencia
Mata comenta que cada fotografía tiene su trasfondo. “Mucha gente podría decir que tomar cien ‘babosos’ es fácil. Sin embargo, cada imagen lleva trabajo. La labor inicia con llamar y localizar al artista; cuando consigo hablarle le explico que quiero fotografiarlo en su lugar de trabajo. Unos preguntan que cuánto les va a costar, y les digo que nada. Hasta ahora sólo uno me ha dicho que no le interesa. Luego, hacemos una cita, que en ocasiones hay que aplazarla porque el artista tuvo un compromiso de última hora”, relata el fotógrafo.
“El día que finalmente nos reunimos, dialogamos sobre su trabajo, le pregunto en dónde pinta o esculpe, me cuenta historias. Unos me dicen que se inspiran al aire libre, otros en su casa, he visto estudios muy lujosos y otros muy sencillos y humildes con una mesa y un atril, pero a mí eso no me importa. Casi a todos trato de retratarlos en donde se vea una parte de la obra”, agrega.
Para cada retrato Mata hace entre 20 y 80 fotografías, unas posadas, otras espontáneas, cuando el artista interrumpe la sesión por algún motivo y al volver regresa más suelto.
“Trato de captar las imágenes lo más natural posible, aunque algunas son muy difíciles porque el retratado está muy tenso. Hay algunos artistas que les gusta salir elegantes, entonces yo les digo si con corbata pintan, a otros no les importa salir con la gabacha. Ponemos la música de fondo que ellos suelen escuchar cuando trabajan, me involucro mucho en su labor y en medio día salgo conociéndolo más que mucha gente que lo conoce años atrás”, asegura Mata.
La colección, que fue regalada a Casa Santo Domingo y que, según el fotógrafo, seguirá completando, se convierte en un documento para que las nuevas generaciones conozcan a los artistas plásticos de esta generación.
Mata ante + de 100 pintores y escultores
Se encuentra en la Sala Marco Augusto Quiroa, del Paseo de los Museos, Casa Santo Domingo, Antigua Guatemala.
Puede ser visitada de lunes a domingo, de 10 a 18 horas.
Admisión, Q40.00 (incluye tres museos).
La actividad forma parte de Mosaico Cultural de Telgua, dedicado este año a Ricardo Mata, Joaquín Orellana y Léster Gondínez.
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