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Sin reservas: El fútbol anda mal
Por:
Carlos Pontaza
Hace unos días conversé con un alto dirigente del fútbol, y ante una pregunta que le hice, su respuesta fue “no se lo puedo negar, el fútbol guatemalteco en general anda mal”. Hablamos de la mala preparación física de los jugadores de los equipos, que cada conjunto sólo piensa en sus intereses cuando se convoca a las selecciones a determinados elementos.
En la forma en que organizan los equipos, prácticamente un seleccionado, con futbolistas destacados que van surgiendo en otros lares y hasta de lo lamentable de las deudas que perjudican a los jugadores, que al final no rinden como debieran, por los problemas personales que afrontan.
A todo esto se suma lo que declaró el señor Erick Ovalle, quien renunció como presidente del Organismo Disciplinario de la Liga Nacional, junto al vocal Alfredo Silva. Pues la renuncia no me preocupó tanto porque ha habido otras parecidas, provocadas por diferentes problemas, pero sí me puso en qué pensar cuando dijo que recibió poco apoyo de la Liga Nacional, y que ésta no estuvo de acuerdo porque nunca sancionaron, según sus intereses, a Xela, San Marcos, Zacapa, Heredia, etc.
Agregó que no hubo apoyo administrativo de la Liga; la Comisión Arbitral nunca contestó sus notas, que sus resoluciones fueron revocadas por Jorge Mario Véliz en la Federación y que sancionaron sin favorecer a ningún equipo, pero sólo encontraron obstáculos.
Lo peor es que mencionó mafias en el fútbol, según el reportero: “Los miembros de la Liga son los responsables que el fútbol esté en un caos desde hace tiempo y seguirá así mientras no haya una reforma profunda y los equipos dejen de velar por intereses propios. Renuncio para ... para denunciar los males que hay en el fútbol”. Más claro no canta un gallo.
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