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Van tras pista de otros dos policías
MP tiene evidencia de cómplices de agentes que ejecutaron a 5 jóvenes
Por:
Coralia Orantes
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| El fiscal Álvaro Matus y Julio Hernández, ex director de la Policía, terminan la reunión donde se conoció su versión sobre la participación de escoltas en una ejecución extrajudicial. (Foto PL: Kattia Vargas). |
Nuevas evidencias apuntan a que los otros dos policías vinculados en la ejecución extrajudicial de cinco jóvenes del barrio El Gallito, zona 3, podrían pertenecer a la comisaría ubicada en la avenida Bolívar.
Además, el Ministerio Público (MP) descubrió que otro autopatrulla circuló en los alrededores del lugar donde se capturó a los cinco jóvenes.
Después de haber conocido la declaración de algunos integrantes de la Policía, el MP ha determinado que los cómplices del asesinato de los jóvenes podrían ser miembros de la comisaría ubicada en la avenida Bolívar.
Los registros Sistema de Posicionamiento Global (GPS, en inglés) del autopatrulla DG-002 establecen que el vehículo se detuvo durante algunos momentos en la parte de atrás de esa comisaría, minutos antes de dirigirse a El Gallito.
Fiscales suponen que en ese lugar se subieron al autopatrulla los cómplices del agente Sabino Ramos y del inspector Wilson Tobar, ambos capturados, sindicados de ejecución extrajudicial y abuso de autoridad.
Álvaro Matus, fiscal de Delitos contra la Vida, explicó que también se tienen indicios de que otra unidad circuló en los alrededores del sitio de aprehensión.
“El detalle del GPS ubica a otra unidad en la zona 3, a la misma hora del hecho y cerca del lugar donde se detuvo a los jóvenes”, comentó Matus.
Aunque no se dio a conocer el número de matrícula, sí se explicó que ese vehículo pertenecía a la Comisaría 11.
Las necropsias también revelaron que las jóvenes ejecutados tenían disparos en el cráneo.
En un nuevo reconocimiento de la escena del crimen, el MP encontró tres cascabillos más.
La Fiscalía también intentó obtener las imágenes de una de las cámaras ubicadas en el bulevar El Naranjo, pero ese aparato no funcionaba.
Investigaciones de la ORP
La Oficina de Responsabilidad Profesional (ORP), de la Policía, efectuó una investigación preliminar de los hechos y tomó declaración de otros dos agentes de seguridad al servicio de Julio Hernández, ex director de la Policía.
Los agentes Juan Lucas Álvarez y Marvin Adrián Sandoval expusieron en la ORP que ellos salieron, el viernes 21 de septiembre último, a las 6 horas, de Antigua Guatemala, donde reside Hernández.
Coincidieron en que Ramos era el piloto de la unidad; Tobar, el acompañante, y ellos ocupaban los asientos de atrás.
Los dos guardias contaron que a las 8 horas salieron a desayunar; que estuvieron presentes en las instalaciones de la Dirección General de la Policía, y que, cerca de las 12 horas, sus compañeros les dijeron que saldrían.
“Ya regresamos, solo vamos a traer una chumpa; ya venimos”, fueron las frases que éstos dieron al momento de despedirse. La ORP recogió otros testimonios, que confirman la versión de Álvarez y Sandoval.
Institución no se puede autodepurar
El presidente en funciones, Eduardo Stein, expresó que la destitución del director de la Policía Nacional Civil, Julio Hernández Chávez, se tomó con el fin de tener la mesa limpia para iniciar las investigaciones.
“Esperar que una institución, en la cual se ha evidenciado que el crimen organizado se encuentra profundamente infiltrado, se autodepure, es como amarrar a un perro con salchichas”, expresó Stein.
“En mi opinión es inadmisible que dos escoltas desaparezcan por dos horas, en tiempo de servicio, y los mandos no pregunten por ellos”, refirió.
“No sabía que estaban fuera”, dijo Hernández
Ayer se le tomó la primera declaración en calidad de testigo a Julio Hernández, ex director de la Policía Nacional Civil. La diligencia duró cuatro horas y media, y se efectuó en las oficinas de la Dirección General de la Policía.
En su declaración, Hernández detalló que no sabía que esos agentes estaban fuera de la sede de la Dirección General, pues él se encontraba en una reunión.
Además, manifestó que considera que el crimen se cometió para desestabilizar a esa institución y perjudicar su carrera.
Agregó: “Ellos pertenecían al tercer círculo de mi seguridad, no eran personal de mi confianza. Además, tenían cuatro meses y 15 días de laborar para mí”.
Hernández proporcionó diversos datos a la Fiscalía, que les servirán para seguir con las pesquisas, entre ellos, los números de teléfono que usaban los implicados, y detalles de personas que se encontraban cerca de ellos.
El fiscal Álvaro Matus explicó que no se descarta volver a citar a Hernández.
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