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“Hillary” argentina busca la presidencia
Cristina Fernández está cerca de convertirse de primera dama en presidenta de Argentina
Por:
Brenda Martínez
Cuando Néstor Kirchner asumió la Presidencia de Argentina en mayo de 2003, todos pensaban: ¿qué va a hacer Cristina?, porque ella parecía 10 veces más capaz que él. Sin embargo, dejó el protagonismo y acompañó a su marido durante estos cuatro años.
Ahora, los papeles se invierten, porque lo mismo va a pasar con el presidente: sabe que va a dejar de ser jefe de Estado y va a tener que ayudar a que este proceso siga con la figura de su esposa al frente.
Argentina tendrá el próximo 28 de octubre elecciones presidenciales a las que concurrirá la senadora Cristina Fernández, de 54 años, a quien todas las encuestas de intención de voto le otorgan mayorías que van de 45.4 a 50.3 por ciento.
Esto demuestra que si los comicios se celebraran ahora, la candidata del gobiernista Frente para la Victoria, coalición de peronistas ortodoxos y centroizquierdistas, triunfaría holgadamente en primera vuelta. Para ello, necesitaría obtener 45 por ciento de los votos, o más de 40 por ciento, si su diferencia sobre el segundo candidato más votado superara los 10 puntos.
Entre Hillary y María Perón
Las comparaciones entre la primera dama de Argentina e Hillary Clinton son obvias e interminables: ambas son senadoras en funciones, están casadas con hombres que conocieron en la facultad de leyes, han sido primeras damas y desean convertirse en presidentas.
Fernández se ha referido a su contraparte estadounidense como una inspiración. Sin embargo, la senadora ha marcado un límite y enfatiza una crucial diferencia: “Hillary en verdad adquirió su estatura nacional debido a que su marido era el presidente. Ella realmente no tenía una carrera política antes de eso, lo cual, en verdad, no es mi caso”. Fernández obtuvo el cargo como legisladora y se convirtió en política exitosa antes de la presidencia de su esposo.
Por otro lado, la perspectiva de que los Kirchner estén intentando gobernar Argentina conjuntamente ha invitado a comparaciones con el ex presidente Juan Domingo Perón y su esposa Evita, la pareja de poder que transformó la política de Argentina a mediados del siglo XX.
Evita nunca estuvo al frente de cargo público alguno, pero María Estela Martínez, la última esposa de Perón, fungió como su vicepresidenta en los años 70, para después asumir la Presidencia cuando él murió en 1974.
No obstante, ella nunca fue elegida. Fernández, de ganar, sería la primera mujer de Argentina elegida para la Presidencia.
La cónyuge presidencial figura más que nunca en la agenda de actividades de Gobierno, difícilmente distinguibles de las de campaña. Apariciones en actos, viajes y audiencias en la Casa Rosada en Buenos Aires, muchas veces junto a su esposo.
En estos encuentros, líderes latinoamericanos le han manifestado a la primera dama su incondicional apoyo. Nicanor Duarte, presidente de Paraguay, y Rafael Correa, de Ecuador, vaticinan desde ya el triunfo de Fernández al llamarla “futura presidenta”. Hugo Chávez ha sido un tanto más alegórico en su pronóstico: “Hasta las piedras lo dicen: Cristina, Cristina”, en alusión a la que, en su opinión, será una segura victoria de la gran mujer, detrás del presidente Néstor Kirchner.-INFORMACIÓN DE AGENCIAS Y SITIOS DE INTERNET
CARÁCTER
Trabajadora y capaz
No hay quien no diga -entre quienes la conocen- por lo menos dos cosas de Cristina Fernández: que es muy trabajadora y que es muy capaz. Lo interesante es que con esas mismas palabras, lo reconocen sus íntimos amigos, sus adversarios y hasta sus enemigos. Fernández y su esposo, desde el círculo íntimo de la pareja, aseguran que conforman una sociedad política perfecta.
Biografía
Cristina Fernández cimentó su carrera política por méritos propios.
Oriunda de La Plata, Cristina Fernández nació en 1953, en una familia de clase media. Su padre fue un mediano empresario de buses y su madre, ama de casa y peronista. Se casó con Néstor Kirchner en 1975, cuando aún eran estudiantes de la facultad de Derecho. En 1979, rindió las últimas materias y se graduó de abogada.
En 1989, comenzó su carrera legislativa durante la primera presidencia de Carlos Menem como diputada provincial, reelegida en 1993 y 1995. En 1994, fue convencional constituyente por Santa Cruz. Fue diputada nacional y en diciembre de este año finaliza su mandato como senadora.
Como legisladora provincial, su protagonismo ya era singular, por peso propio. Además de ser buena oradora y excelente polemista, varios analistas aseguran que la esposa de Kirchner ha participado en la elaboración de todas las decisiones importantes del Gobierno argentino.
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