Guatemala, 2 de abril de 2008

CATALEJOEl libre acceso a la informaciónMario Antonio Sandoval

UCHA´XIK¿Por qué llora, señora?Sam Colop

COLABORACIÓNChávez, la SIP y otras “yerbas”Danilo Arbilla

ECLIPSEFuego cruzadoIleana Alamilla

CARA PARENS¿Agoniza Pronade?Ricardo E. Lima Soto

A CONTRALUZHaroldo ShetemulUn mal negocio
EL MINISTERIO DE GOBERNACIÓN tiene un mal negocio con el Ejército. Desde el gobierno de Óscar Berger se consideró que la Policía Nacional Civil (PNC) no tenía la capacidad de enfrentar la delincuencia que azota el país. Pero en lugar de buscar un remedio a fondo, que habría implicado una reconversión de las fuerzas policiales y un aumento de agentes, ese régimen optó por la solución más pendeja. Tuvo la genial idea de contratar, dentro del mismo Estado, a una fuerza militar que vivía del presupuesto nacional y le comenzó a pagar como si se tratara de una empresa privada. El resultado es más que obvio: la PNC sigue raquítica y sin capacidad para actuar, mientras el Ejército se engulle Q120 millones anuales sin hacer prácticamente nada.
EL PRIMER PROBLEMA es que el presidente Colom continúa con ese mal negocio. Se sabe que son tres mil los cuques que apoyan a la Policía, a un costo de Q3 mil cada uno, más los gastos de movilización. La broma sale en Q10 millones mensuales, para mantener una fuerza humana que jamás responderá a los lineamientos de la PNC y que no ha sido entrenada para dar seguridad ciudadana. Además, un agente policial solo gana Q2 mil 800 mensuales, para lo cual tuvo que formarse en la academia respectiva, algo que los soldados que lo acompañan no hicieron ni harán.
EL SEGUNDO PROBLEMA es que ese contingente es como si hubieran contratado damas de compañía, porque los cuques no pueden capturar a nadie, investigar o usar la fuerza para impedir algún delito. Pero si ese acompañamiento es casi inútil, lo mismo ocurre con el número de soldados. Es falso que el Ministerio de Defensa destine los tres mil soldados por los que cobra. Gobernación se queja de que ni siquiera la mitad de esos cuques cumple labores de seguridad ciudadana. ¿Qué pasa con los otros mil 500 soldados que no trabajan, pero sí devengan Q3 mil cada uno? Más de alguien cree que pueda tratarse de una estafa dentro del propio Estado, porque si nadie los ha visto es porque no existen.
¿POR QUÉ EL EJÉRCITO cobra, si se supone que el pago de sueldos de sus soldados está sufragado por el presupuesto que el Estado le proporciona? La cartera de Defensa afirma que sencillamente no le alcanza esa asignación, y que para proporcionar esa fuerza tuvo que contratar a tres mil ex soldados para que apoyaran a la PNC. Eso es lo más cochambroso del asunto, porque el Ejército se convirtió en agencia de empleos para medio apoyar a la PNC. Pero si no tiene soldados, ¿por qué Gobernación acude a Defensa y le permite ponerle gente que no está formada como policía? La razón puede ser otra muy distinta de la necesidad de proporcionarle seguridad a la población.
LAS FUERZAS ARMADAS se quejan de que los fondos no le alcanzan, pese a que este año les dieron Q1 mil 927 millones, o sea, Q87 millones más que en 2007. Se entendía que ese aumento era para costear al contingente que apoyaría a la PNC. Pero Defensa asegura que tampoco le alcanza ese pisto, y una forma de socorrerlo es con transferencias de otras dependencias estatales. Para taparle el ojo al macho, se inventan esa historia del apoyo militar a Gobernación, para sangrar a ese ministerio a favor del de Defensa. ¿No cree, presidente Colom, que ya estuvo suave de esta pantomima, y que los guatemaltecos merecemos una seguridad ciudadana efectiva y no ficticia como la de los soldados?
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