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Guatemala, 20 de abril de 2008

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Nacional

En 80 años han desaparecido 25 importantes fuentes de agua

Lagos y lagunas del país agonizan y mueren 

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Causas

El ser humano es el principal responsable de la desertificación

• Urbanización, sin considerar la preservación de los recursos naturales.

• Deforestación intensiva e inadecuada de las cuencas.

• Uso excesivo de los espejos de agua, para actividades agrícolas.

• Deterioro por la contaminación doméstica, industrial y de poblados.

• Crear un ente rector de las cuencas hidrográficas.

• Aprobación de la ley general de aguas.

• Regulación de aguas residuales que van a dar a los lagos.

• Tipificar como delito contaminar fuentes hídricas.

Opiniones

Indiferencia   Efectos, en 10 años  

Nadia Mijangos, jefa de la Unidad Hídrica del Ministerio de Ambiente, afirma que si no se hace nada ahora por reducir los niveles de contaminación de los lagos, muchos de éstos empezarán a desaparecer en los próximos 10 años.

Actividad   Impacto visible  

Raúl Mass, del Instituto de Incidencia Ambiental de la Universidad Rafael Landívar, considera que la principal causa de la desaparición de los lagos es la acción humana, como el uso de fertilizantes, que arrastra la lluvia hacia ríos y lagos.

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La laguna Lemoa, en Santa Cruz del Quiché, está por desaparecer, debido a la basura.

Por Alberto Ramírez Espada

Al menos 25 lagunas han desaparecido en el país, en los últimos 80 años, debido al avance de la urbanización y la contaminación, y un número similar de cuerpos de agua está en peligro.

Nadia Mijangos, coordinadora de la Unidad Hídrica del Ministerio de Ambiente, explica que desde que se inició el proceso de urbanización en el país —1944— han desaparecido algunas lagunas, por diferentes causas; sin embargo, a partir de la segunda mitad del siglo XX se aceleró la desertificación, debido al avance de la frontera urbana.

La naturaleza también tiene su parte de culpa en la pérdida de las fuentes de agua, en especial en un país como Guatemala, donde el constante movimiento de las placas tectónicas ha drenado el agua de algunos lagos. Este es el caso de Amatitlán, que cubría, hace 40 mil años, todo el valle.

Lo mismo le ocurrió al lago que ocupaba, hace 10 mil años, el Valle de Panchoy —en caqchikel, laguna grande—, donde se encuentra ahora Antigua Guatemala.

En esa época, el proceso de desertificación de algunas fuentes de agua era lento, pero desde el siglo pasado ese proceso se ha acelerado.

En el área donde se ubica el Hospital General San Juan de Dios existía una laguneta, pero, debido al avance de la frontera urbana, se secó en la década 1920. Igual suerte corrió, en 1930, la Laguna del Soldado, que se hallaba donde hoy está el Teatro Nacional.

El arqueólogo Horacio Martínez explica que en el 800 antes la era cristiana el lugar donde se encuentran los centros comerciales Tikal Futura, PeriRoosevelt y Miraflores era parte de un gran lago, el cual se secó, por el uso irracional del agua. Los antiguos habitantes de Kaminaljuyú construyeron canales de hasta 20 metros de ancho, para sacar el líquido, y, como consecuencia, en el 600 después de Cristo se empezó a secar ese cuerpo hídrico.

Contaminación y tala

Raúl Mass, analista del Instituto de Incidencia Ambiental de la Universidad Rafael Landívar, subraya que los lagos y lagunas tienen un ciclo de vida, y, al cumplirse, mueren. “El problema en Guatemala es que ese proceso de deterioro se acelera, por la contaminación”, lamenta.

A ello se suma la extracción desmedida del agua en todos los ríos y lagunas del país, ya sea para consumo humano o para la agricultura.

Daniel Álvarez, director del área ambiental de la Casa de la Cultura de Mixco, opina que la tala inmoderada impide que los suelos retengan el agua que escurre hacia los lagos, lo cual tiene efectos nefastos para el ambiente.

Como ejemplo cita que el deterioro ambiental en la cordillera Alux causó la desaparición de 30 ríos en la última década, los cuales surtían de agua limpia al Lago de Amatitlán.

En peligro

Vecinos de San Antonio Ilotenango, Quiché, refieren que la laguna Las Garzas está por desaparecer, debido a la basura y al abandono de que es objeto.

También en Santa Cruz del Quiché, un grupo de vecinos alerta sobre la desaparición de la laguna Lemoa, que en el pasado fue una importante atracción turística.

La coordinadora de la unidad hídrica del Ministerio de Ambiente advierte que si no se toman medidas drásticas, el conjunto de lagunetas del Parque Nacional Laguna del Tigre, Petén, podría desaparecer, y también la biodiversidad del entorno. Las causas: actividades ilegales como el tráfico de drogas, las usurpaciones y la tala inmoderada.

Respecto de la posibilidad de recuperar los lagos, Mijangos dice que la tecnología lo permite, pero que es un proceso sumamente caro. “Lo mejor es tomar medidas como el tratamiento de las aguas residuales y el buen manejo de los desechos sólidos”.

Otro factor importante es el ordenamiento territorial; frenar el avance de la tala inmoderada de árboles y eliminar la costumbre de formar basureros a orillas de los ríos, entre otras medidas.

Los entrevistados coinciden en que proteger los cuerpos hídricos es obligación de las autoridades, pero también de los habitantes.

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