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Guatemala, 7 de agosto de 2008

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El peso de la dictadura olímpica 

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Los Juegos en números

Estas son algunas cifras de lo que representa Pekín en los Juegos Olímpicos.

• 4 mil 500 controles antidopaje durante los Juegos, incluidos 1 mil 300 previo a la inauguración.

• 11 mil 128 deportistas participarán en las justas, de 190 delegaciones.

• 500 mil personas es el contingente de seguridad durante la competición.

•  37 instalaciones se usarán, de las que 31 están en Pekín. 14 son nuevos, 9 temporales que se desmantelarán tras los Juegos Paralímpicos.

•  US$2 mil millones ha gastado el Comité Organizador, en la construcción de los estadios.

• 302 medallas de oro se repartirán.

• 160 mil personas presenciarán la ceremonia de apertura.

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COMUNICACIÓN. Dos voluntarios caminan cerca de las antenas satelitales en el estadio Nacional, Nido de Pájaro.

Pekín. China prometió unos Juegos Olímpicos verdes, descongestionados, descontaminados y armoniosos, y así serán gracias a las medidas draconianas del régimen chino, que han convertido a la habitualmente animada mega ciudad en una de las más aburridas de Asia.

“Estamos hartos de los Juegos Olímpicos”, señaló una empleada bancaria china al referirse a unas medidas que suponen grandes molestias en la vida de los cerca de 20 millones de pequineses, como la prohibición de usar su vehículo en días alternos para ir a trabajar o la de combinar zapato negro con calcetín blanco a la hora de vestir.

El regreso a la bicicleta o recurrir al atestado transporte público, supone duplicar el tiempo de traslado hasta la oficina o la fábrica; empresas que, como la acería Shougang, cerrada para limpiar el cielo pequinés, dejará en la calle estos días a 30 mil obreros que no están nada contentos con la cita olímpica.

Las campañas cívicas para los Juegos no solo han conseguido, de momento, que los chinos dejen de escupir, hagan cola y no salgan a la calle en pijama, sino que van a convertir el interior de los estadios en algo poco más animado que un santuario en el que no está permitido acceder con tambores, trompetas o cualquier otro artilugio habitual entre los hinchas deportivos.

China, gobernada por el Partido Comunista desde 1949, se ha tomado los Juegos como la prueba de fuego para demostrar su apertura y su estatus de cuarta potencia económica, una apertura tan enérgicamente controlada que no contempla combinar Juegos y diversión.

EFE

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