Guatemala, 12 de agosto de 2008
13-08-2008 | 19:34:00 ( © 2008 AFP )
Vano Shlamov - (AFP)
TIFLIS (AFP) - Rusia y Georgia aceptaron el plan de paz propuesto por Francia, país que preside la Unión Europea, que prevé la retirada de las fuerzas de ambos países, aunque Tiflis descartó cualquier discusión ulterior sobre el estatuto de sus territorios separatistas.
"Existe un texto, ha sido aceptado por Moscú, ha sido aceptado aquí en Georgia (...) Tengo el acuerdo de todos los protagonistas", declaró la noche del martes el presidente francés, Nicolas Sarkozy, en una rueda de prensa conjunta con el presidente Mijaíl Saakashvili después de reunirse en Tiflis.
Este "texto marco" será presentado este miércoles a los ministros de Relaciones Exteriores de la Unión Europea en Bruselas "para que sea apoyado y garantizado" por la UE, precisó el presidente francés, que primero estuvo en Moscú.
"Este texto servirá de base para la preparación de un documento jurídico en forma de resolución que será presentado al Consejo de Seguridad de la ONU", agregó Sarkozy.
El presidente georgiano insistió, por su parte, en que la perspectiva de discusiones ulteriores sobre el estatuto de Abjasia y Osetia del Sur, prevista inicialmente por el documento en seis puntos que Sarkozy traía de Moscú, ha sido borrada.
"No queremos dejar planear ninguna duda acerca de que la integridad territorial y la pertenencia de Osetia del Sur y Abjasia a Georgia nunca será puesta en entredicho por ningún tipo de proceso internacional", recalcó el presidente georgiano.
El primer ministro ruso, Vladimir Putin, había declarado el sábado que Georgia había asestado un "golpe mortal" a su integridad territorial al entrar con sus soldados en Osetia del Sur.
Sarkozy precisó que "en espera de un mecanismo internacional, las fuerzas de paz rusas" tal como existían antes de la crisis, "tomarán medidas medidas de seguridad adicionales" en la inmediata proximidad de Osetia del Sur", en territorio georgiano.
El plan francés contempla también que las partes rusa y georgiana se comprometan a no "recurrir a la fuerza", "cesar las hostilidades de forma definitiva", garantizar un "libre acceso a la ayuda humanitaria"; las fuerzas georgianas deben regresar "a su lugar habitual de acuartelamiento" y el Ejército ruso debe retirarse "a las líneas anteriores al lanzamiento de las hostilidades".
El ministro ruso de Relaciones Exteriores, Serguei Lavrov, había advertido de que Rusia se vería obligada a tomar nuevas "medidas" contra Georgia, si este país rechazaba el plan de paz negociado por Sarkozy.
Saakachvili "cayó en una trampa grosera" al lanzar una ofensiva militar en Osetia del Sur, "se la ha jugado y ha perdido", estimaron fuentes del entorno del presidente francés.
En respuesta a la ofensiva rusa, Georgia abandonará la Comunidad de Estados Independientes (CEI), que reúne a todos los Estados ex soviéticos salvo a las repúblicas bálticas, señaló el presidente Saakashvili.
Georgia presentó este martes una demanda ante la Corte Internacional de Justicia (CIJ) contra Rusia por "limpieza étnica", anunció la Corte, la más alta instancia judicial de la ONU, que decide sobre los conflictos entre Estados.
A la capital georgiana viajaron el martes los mandatarios de cinco países del ex campo comunista -Polonia, Ucrania y los tres Estados bálticos: Letonia, Lituania y Estonia- para apoyar a Georgia en la crisis.
Sobre el terreno la situación seguía siendo confusa el martes. Los rusos acusaban a los georgianos de no respetar el alto el fuego, al tiempo que anunciaban que se habían hecho con el control del aeropuerto de Senaki, cerca de Abjasia, en el oeste de Georgia.
Dos periodistas, uno georgiano y otro holandés, murieron en el bombardeo de la ciudad georgiana de Gori, según un fotógrafo de la AFP y la televisión RTL que empleaba al corresponsal holandés.
Georgia, que sostiene que Rusia destruyó en gran parte su ejército, solicitó a la OTAN asistencia militar, principalmente para reemplazar su sistema de radares devastado.
"Sufrimos enormes pérdidas, gran parte de nuestros equipos militares y de nuestro armamento está destruido", las fuerzas rusas han hecho estallar este martes al menos tres barcos de guerra en el puerto georgiano de Poti, en el mar Negro, anunció el Consejo de Seguridad georgiano.
El conflicto se inició la semana pasada, cuando Georgia trató de recuperar el control de Osetia del Sur, y según el Alto Comisionado de Naciones Unidas para los Refugiados (ACNUR), ha obligado a huir de sus hogares a unas 100.000 personas.
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