Guatemala, 30 de agosto de 2008
31-08-2008 | 22:11:56 ( © 2008 AFP )
ADALBERTO ROQUE - (AFP)
PINAR DEL RIO, Cuba (AFP) - El poderoso huracán Gustav provocó heridos, inundaciones y destrozos en Cuba, y ahora se dirige hacia el Golfo de México y Nueva Orleans (sur de EEUU), tras dejar 85 muertos en el Caribe.
Con vientos de 240 km/h, el devastador huracán salió de Cuba la noche del sábado por el municipio de La Palma, en el norte de la provincia de Pinar del Río, tras embestirla en la tarde por el municipio sureño de Los Palacios, 100 km al oeste de La Habana.
"Al salir al mar hacia el Golfo de México existen condiciones para que se siga desarrollando y podría llegar a categoría 5" (vientos de 250 km/h), máxima en la escala Saffir-Simpson, dijo el meteorólogo José Rubiera, en coincidencia con el Centro Nacional de Huracanes de Miami (NHC).
Hasta ahora no se reportan muertos en Cuba, aunque sí algunos heridos leves. Pero el panorama era desolador en algunos pueblos de Pinar del Río, Isla de la Juventud y La Habana, con inundaciones, muros derrumbados, casas y vías destruidas y árboles y tendidos eléctricos caídos.
"Es difícil imaginarlo, es una situación muy compleja, muy difícil, porque los daños son cuantiosos", lamentó Ana Delgado, presidenta del Consejo Municipal de Defensa de la Isla de la Juventud.
Más de 250.000 personas fueron evacuadas en todo el oeste cubano, sobre todo en pueblitos costeros de Pinar del Río como Carraguao (por donde entró el ojo del ciclón), Cortés, Bahía Honda y Candelaria, y en el sur de La Habana como el pueblito de Batabanó y Playa El Cajío.
Todo el oeste del país estaba a oscuras, incluyendo Ciudad de La Habana, donde muchos árboles y postes quedaron en el suelo, al ser azotada con vientos fuertes y lluvias intermitentes.
Sus habitantes estaban resguardados en sus viviendas. Desde temprano se habían agolpado a las tiendas para comprar alimento, agua y velas, y habían asegurado sus casas, sobre todo en Centro Habana y La Habana Vieja -Patrimonio de la Humanidad-, ante el temor de derrumbes en edificios deteriorados.
La "alarma" ciclónica rige aún para todo el oeste cubano, incluida Matanzas, donde está el polo turístico de Varadero (150 km al este de La Habana). Unos 1.200 extranjeros fueron evacuados de cayos en la costa sur de Cuba.
Según Rubiera, los vientos más fuertes afectaron La Habana, Ciudad de La Habana y Pinar del Río, y en algunas zonas las olas llegaron a "entre 3 y 5 metros", y las penetraciones de mar habrían alcanzado los 5 km en la noche.
Todo el transporte aéreo nacional, marítimo y terrestre fue suspendido, pero no los vuelos internacionales.
A su paso por el Caribe y rumbo a Estados Unidos, Gustav dejó al menos 66 muertos en Haití, 11 en Jamaica y ocho en República Dominicana, más miles de desplazados y destrozos en cultivos, viviendas, puentes y carreteras.
Antes de la temida llegada de Gustav, los habitantes de Nueva Orleans comenzaron a dejar la ciudad, una evacuación dirigida por las autoridades preocupadas por no repetir los errores cometidos durante el paso de Katrina en 2005, que dejó 1.500 muertos.
"Esta es la madre de todas las tormentas", dijo el alcalde de Nueva Orleans Ray Nagin, al ordenar vaciar la ciudad para el domingo ante la llegada de Gustav. El alcalde advirtió que cualquiera que decida quedarse lo hará "por su cuenta y riesgo".
Mientras, el presidente estadounidense George W. Bush declaró emergencia en Louisiana y Texas, asegurando también a los gobernadores de Mississippi y Alabama el apoyo del gobierno central.
"Podríamos ver una inundación peor que la que vimos con Katrina", dijo el gobernador de Luisiana, Bobby Jindal, que pidió una declaración federal de desastre "pre-avistamiento" para ayudar a la preparación.
Ante la situación, el candidato republicano a la Casa Blanca, John McCain, y su compañera de fórmula, Sarah Palin, decidieron visitar Mississippi para inspeccionar los preparativos ante la llegada del huracán.
En el Golfo de México, el grupo petrolero británico BP, el estadounidense ConocoPhillips y el anglo-holandés Shell evacuaron a trabajadores de sus plataformas. Una parte de la producción ha sido o se verá interrumpida, indicaron las compañías Shell y ExxonMobil.
El Departamento de Energía estadounidense asegura que el gobierno está preparado para proteger sus reservas estratégicas de petróleo en caso que Gustav dañe sus instalaciones.
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