Guatemala, 1 de diciembre de 2008
Shanghai. Mientras los proyectos de construcción están deteniéndose en todo el mundo como resultado de la estrechez crediticia, la ciudad de Shanghái, la más grande de China, comenzó oficialmente ayer a levantar lo que será su rascacielos más alto: una torre de 632 metros.
El edificio se alzará en el centro financiero de la ciudad, en Lujiazui, y superará a la construcción más alta de la ciudad en la actualidad, el recientemente completado Centro Financiero Mundial de Shanghái, de 490 metros.
El edificio con la forma de un cono alargado, que se llamará la Torre de Shanghái, es uno de varios proyectos de construcción financiados por el Gobierno para estimular el crecimiento y crear puestos de trabajo, cuando la economía de China está frenando su velocidad y los exportadores están resintiendo el golpe de la caída en la demanda mundial.
“El inicio de la construcción en este momento ayudará a levantar la confianza de Shanghái en la lucha contra la crisis financiera”, aseguró a reporteros Gu Jianping, director de la empresa Shanghai Tower Construction & Development Co., que es propiedad del municipio.
El gobierno federal chino planea gastar US$2 mil 600 millones solo en el 2009 para mitigar el impacto de la crisis financiera global.
AP
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