Guatemala, 4 de diciembre de 2008
Jhony Cubero regresó a la titularidad como un goleador implacable, luego de cumplir una suspensión. El tico apoyó a Xelajú desde la delantera, fue incisivo y determinante en el marcador final.
Cuando por momentos parecía que Marquense conseguiría el empate, apareció su olfato goleador, aprovechó un pase filtrado desde el medio campo, se fue en solitario, superó al portero de Marquense y anotó el tercer gol de los Chivos, que quizás sea el determinante en esta ronda.
Por enviados especiales
San Marcos. El inicio de la ronda de acceso a semifinales no pudo ser peor para Marquense, porque en casa no logró imponer su ritmo ante un Xelajú que aprovechó sus oportunidades y, con tres dardos que perforaron la portería de Manuel Sosa, venció 3 a 2.
Ahora, la clasificación está cuesta arriba para Marquense, que deberá remar contra la corriente el sábado, a las 20 horas, cuando se efectúe el segundo encuentro de esta fase, en el Mario Camposeco, estadio que no le trae gratos recuerdos a los Leones.
Durante la temporada, se impuso la supremacía mostrada por Xelajú , ya que en los dos encuentros derrotaron a Marquense (2-0, en Quetzaltenango, y 4-3, en San Marcos).
Xelajú aprovechó con efectividad su estrategia, aunque se vio en desventaja, al minuto 7, cuando Jorge el Chino Estrada sacó ventaja de un error garrafal del portero de los Chivos, Marvin Barrios, a quien se le pasó el balón entre las piernas, luego de un tiro raso de Ricky Murga.
Estrada, como buen goleador, estuvo atento y solo empujó la pelota al fondo del arco.
En ese momento parecía que los de Quetzaltenango se llevarían una buena tanda de goles, pero no perdieron sus posiciones en el campo.
Fue precisamente Francisco Pavón que, con un soberbio tiro desde la entrada del área grande, que pegó en el paral izquierdo de Sosa, consiguió el empate, a uno.
Poco a poco, los Leones perdieron terreno, y las llegadas al arco de Marvin Barrios fueron reducidas. La desesperación los distrajo, y el claro ejemplo fue cuando la zona defensiva dejó picar un balón elevado, producto de un tiro libre de Mynor Morales, que no pudo ser controlado por Sosa, y luego del rebote, se fue al fondo del marco de Marquense.
Ese fue el comienzo de la debacle de Marquense, que tomó de nuevo el control del juego, y acechó en innumerables ocasiones el arco de Xelajú.
Pero la desconcentración fue el enemigo de los Leones.
Los Chivos aprovecharon esos momentos. Esta vez fue Cubero —que regresó a la titularidad— quien marcó el tercero de los visitantes.
El sello final nació cuando le filtraron un balón en el medio campo. Jhony picó y le ganó a la defensa; cuando Sosa salió a achicarle, el tico solo levantó el balón, y luego le dio seguimiento para rematar con libertad hacia el fondo del arco.
La fiesta de los Chivos se intensificó en las gradas. Quizá ese triunfo causó la desconcentración en la zaga de Xelajú, y en el minuto 75, un centro por la derecha fue cabeceado por el Chino Estrada, quien sirvió como pivote y bajó el balón a Jhonatan López, quien aniquiló a Barrios.
Ese gol maquilló el resultado, y ahora Marquense tendrá que repetir el trabajo que demostró durante el campeonato, para tratar de ganarle la serie a los Chivos.
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