Guatemala, 23 de diciembre de 2008
Opine acerca de una investigación que encontró que presidente Álvaro Colom es uno de los mejor pagados de América, solo detrás del de EE. UU.
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El 2008 será recordado, en lo que al Legislativo respecta, por ser el año en que se perdieron Q82.8 millones de los ahorros de ese organismo, que fueron desviados a la casa de bolsa Mercado de Futuros, S.A. (MDF).
Después del 4 de junio último, el Congreso se vio envuelto en un escándalo cuando se dio a conocer aquella millonaria transacción, efectuada en febrero último.
El entonces presidente de ese organismo, Eduardo Meyer, pidió mantener la calma, pues MDF se había comprometido a reintegrar aquellos fondos. José Conde, quien era el director financiero del Legislativo, también sostuvo que esa transacción había sido una decisión correcta, pues se obtendrían tasas de interés más altas que en los bancos del sistema. Después se comprobó que la diferencia era mínima, y el riesgo, muy alto.
El 31 de julio, fecha fijada para que MDF devolviera los fondos, ante el desconcierto de la población y de algunos legisladores, su gerente, Raúl Girón, admitió que no podía devolver los Q82.8 millones, pues estaban colocados en mercados internacionales de acciones a futuro.
La presión de la población y de todas las bancadas obligó a Meyer a renunciar a la presidencia del Congreso y a su bancada, la Unidad Nacional de la Esperanza. En ese momento aseguró sentirse “linchado políticamente”.
Ahora Meyer enfrenta un proceso en un tribunal, y está bajo arresto domiciliario —aunque tiene permiso para acudir al Congreso—. En tanto, Girón guarda prisión mientras se resuelve su caso; se le acusa por caso especial de estafa y lavado de dinero.
Conde y el ex secretario privado de Meyer, Byron Sánchez, se encuentran prófugos de la justicia. Ellos fueron quienes retiraron el dinero del Congreso de varios bancos, para triangularlo a través de una cuenta en Banco Uno a MDF. Ambos huyeron poco antes de que se ordenaran sus capturas, y aunque la Interpol ubicó al primero en España, y al segundo en EE. UU., aún no se ha podido dar con ellos.
También Banco Uno ha sido ligado al proceso, por no haber alertado a las autoridades sobre una transacción de tal magnitud.
Ahora el Legislativo es querellante adhesivo del caso, y Arístides Crespo, presidente de ese organismo, ha ofrecido que se dará seguimiento, para que, si no se recupera ni un centavo, “al menos se castigue a los responsables”.
Contra Rubén Darío Morales, quien presidió el Congreso en el 2007, se tramita un antejuicio —que ha logrado retrasar con una serie de recursos legales—, pues ese año también se trasladaron fondos a MDF, y existen cheques que él habría recibido en calidad de comisión.
“El Congreso no logró plantear soluciones a los problemas del país; faltó compromiso para legislar en ese sentido. Los diputados estuvieron más ocupados en pugnas en sus partidos y en intereses particulares”, criticó Heidy de Mata, politóloga. En noviembre se conoció de componendas entre diputados para beneficiar con Q197 millones a organizaciones no gubernamentales vinculadas a congresistas.
“Durante el 2008 la legitimidad del Congreso fue en detrimento. Ese organismo perdió credibilidad ante la opinión pública, por la pérdida de Q82.8 millones de sus ahorros. La confianza de la población en ese organismo se redujo por los señalamientos de corrupción y nepotismo”, aseguró José Carlos Sanabria, de la Asociación de Investigación y Estudios Sociales.
“En materia de seguridad, solo se puede rescatar la aprobación de la Ley marco del Sistema Nacional de Seguridad. Fue todo. Ni la ley de armas y municiones, ni la de empresas privadas de seguridad pudieron ser aprobadas este año, a pesar de su importancia y de la inseguridad en el país”, señaló Carmen Aída Ibarra, de la Fundación Myrna Mack.
“A pesar de la crisis que ocasionó el desvío millonario a MDF —y que será difícil de superar—, resultaron cosas buenas, como que se trasladaran todos los ahorros del Congreso al Banguat, o que se reformara la Ley Orgánica de este organismo, para crear un puesto de director general que se encargue de la administración”, resaltó Arístides Crespo, presidente del Congreso.
Estas son algunas leyes aprobadas por el Congreso este año:
• Ley de acceso a la información pública: establece sanciones para los funcionarios que nieguen información; busca transparentar el uso de los recursos del Estado.
• Ley contra el Femicidio, tipifica como delito la violencia contra las mujeres, por razones de género.
• Ley marco del Sistema Nacional de Seguridad, crea ese sistema, encargado de coordinar las políticas y acciones en la materia.
• Ley de Extradiciones, establece procedimientos y plazos para agilizar esos procesos.
• Reformas a la Ley de la Carrera Judicial, para evitar que los jueces permanezcan en el cargo cuando su período ha concluido.
• Ley de Espacios Libres de Humo de Tabaco: prohíbe fumar en lugares públicos.
• Otras leyes reclamadas por la sociedad civil quedaron pendientes, como la de armas y municiones, para regular el uso y tenencia de éstas.
• La ley de empresas privadas de seguridad también estuvo fuera de la agenda. Lleva más de cuatro años en espera.
• Ley de desarrollo rural: a pesar de que fue una de las ofertas de campaña del presidente Álvaro Colom, no se discutió en el Congreso.
• Reformas a la Ley Electoral y de Partidos Políticos: de cara a reducir el número de diputados y endurecer castigos para los partidos. También espera su aprobación.
• Otra de las que seguirán en espera es la ley de servicio civil.
Pese al proceso que enfrenta y a estar bajo arresto domiciliario por su presunta participación en el desvío de Q82.8 millones a MDF, el ex presidente del Congreso Eduardo Meyer se resistió a dejar su curul. Eso sí, pocos de sus ex compañeros uneístas lo querían cerca, y otros se resistían a conversar con él o saludarlo.
Por Ana Lucía Blas
Al hacer un balance sobre el trabajo del Legislativo en el 2008, analistas encuentran difícil hallar aspectos positivos. En cambio, coinciden en que se hizo poco por el país, mientras ese organismo vio duramente dañada su imagen, y mermadas su credibilidad y legitimidad.
“Se supone que los diputados fueron electos para promover el bienestar común, pero este año no lograron plantear ninguna solución a los problemas del país”, aseguró Heidy de Mata, directora de la Escuela de Ciencias Políticas de la Universidad de San Carlos.
“Aunque se aprobaron algunas leyes importantes —como la de acceso a la información, o la Ley Marco del Sistema Nacional de Seguridad, entre otras—, también las hubo con clara dedicatoria a favorecer intereses monopólicos —como la rebaja del Impuesto Sobre la Renta para los canales de televisión abierta, o la prohibición de que se paute publicidad en el canal de la Academia de Lenguas Mayas”, opinó José Carlos Sanabria, analista de la Asociación de Investigación y Estudios Sociales (Asíes).
Todo ello, sumado al desfalco de Q82.8 millones —que fueron desviados a la casa de bolsa Mercado de Futuros, S.A. (MDF), en febrero último, y que aún no han sido recuperados—, condujo a la pérdida de credibilidad en el Congreso, apuntó De Mata.
Por ese hecho, Eduardo Meyer renunció en agosto recién pasado a la presidencia del Legislativo, y ahora enfrenta cargos. El gerente de MDF, Raúl Girón, guarda prisión mientras se resuelve su participación en el caso; en tanto que José Conde y Byron Sánchez, ex jefe financiero de ese organismo y ex secretario privado de Meyer, respectivamente, se encuentran prófugos, pues orquestaron ese desvío.
Sanabria coincidió en que el desgaste que ocasionó esa millonaria transacción fue severo. “Los señalamientos de corrupción y nepotismo ocasionaron que la población perdiera confianza en ese organismo”. Refirió que mediciones de Asíes revelaron que solo 42 por ciento de los guatemaltecos sigue confiando en el Legislativo.
Pero Arístides Crespo, presidente del Congreso, opinó que de esa crisis —que reconoce “será difícil superar”— hubo resultados positivos, como que ahora los ahorros de ese organismo estén depositados en el Banco de Guatemala, tal como lo manda la ley, y que se reformara la Ley Orgánica del Legislativo, para separar las funciones administrativas de las políticas. Las primeras estarán ahora a cargo de un director general, que será nombrado a partir de un concurso de oposición.
Resaltó que no todo fue oscuro, y que se aprobaron leyes importantes, como la que tipifica el delito de femicidio; la que fija procedimientos y plazos para las extradiciones; y las reformas a la Ley de la Carrera Judicial, para evitar que los jueces permanezcan en su cargo cuando su período ha expirado, entre otras.
Pero en materia de seguridad, quedaron más leyes pendientes que aprobadas. “Lo único que se puede rescatar es la Ley marco del Sistema Nacional de Seguridad. Nada más”, criticó Carmen Aída Ibarra, de la Fundación Myrna Mack.
Es que a pesar de los reclamos de la sociedad civil, y de las múltiples visitas y recomendaciones de Carlos Castresana, jefe de la Comisión Internacional contra la Impunidad en Guatemala (Cicig), los legisladores no consiguieron ponerse de acuerdo para aprobar la ley de armas y municiones, que tiene más de cuatro años en espera.
Ésta regularía la tenencia y portación de las armas de fuego, pero los congresistas aún disienten sobre cuál será la cantidad permitida para cada persona y, aunque efectuaron un seminario para buscar consensos, éste progresó poco, y al final se optó por dejar para el pleno aquella decisión.
A Luis Mendoza, presidente de la Comisión de Gobernación —encargada de dictaminar sobre esa iniciativa—, se le acusó de ser propietario de armerías, señalamiento que él negó. “Pusimos a drácula a cuidar el banco de sangre”, bromeó en su momento Mario Taracena, jefe de la bancada oficial. Pero para finales del período legislativo cambió de parecer, y aseguró que aquel diputado, entonces uneísta, estaba “haciendo un buen trabajo”.
La ley que regulará a las empresas de seguridad privada tampoco fue discutida este año, con lo que entrará a su quinto año empantanada.
Otras de las recomendaciones de la Cicig, como reformar la Ley de Amparo, para imposibilitar o restringir “la posibilidad de que las estructuras criminales (...) utilicen esta acción, para procurarse impunidad”, al abusar de esa garantía constitucional, o “establecer límites al uso abusivo del antejuicio”, para evitar que se obstruya la justicia, también quedaron en el tintero.
De Mata consideró que los escasos resultados en materia de legislación se deben a que las bancadas estuvieron más tiempo “enfrascadas en pugnas internas”, que en legislar en beneficio del país. “No se vio un compromiso en ese sentido; prevalecieron los intereses particulares”, lamentó.
Durante el año, la mayoría de bancadas experimentó conflictos en sus filas; muchas incluso se resquebrajaron debido a ellos. El bloque oficial fue el más afectado, ya que las tensiones comenzaron desde enero último, sin que lograran resolverse durante el año.
De 51 diputados que integraban la Unidad Nacional de la Esperanza (UNE), solo quedan 39. Otros 11, allegados al diputado Manuel Baldizón, forman parte ahora de un nuevo bloque, denominado Libertad Democrática.
Ese grupo ha amenazado desde su surgimiento, a principios de este mes, con ser una férrea oposición al partido oficial, que continúa en el ojo del huracán, debido a un proceso en su tribunal de honor contra Baldizón, por indisciplina.
Éste ha argumentado que se trata de un bloqueo a su candidatura a la secretaría general de esa agrupación.
La Gran Alianza Nacional fue de las que se dividieron tan pronto como sus legisladores asumieron sus cargos, a causa de pugnas por presidir comisiones, entre otras causas. Ahora, 13 de ellos, junto a tres disidentes del Partido Patriota (PP), conforman la Bancada Guatemala.
El papel de la oposición en el 2008 fue, de acuerdo con analistas, débil. Aunque en el último trimestre del año, el PP marcó su separación del resto de bancadas mayoritarias, durante gran parte del año fue afín a éstas, y apoyó las iniciativas del partido oficial.
Pero aun cuando comenzó a oponerse a las propuestas de aquéllas, su trabajo fue “más un show que una labor de fiscalización”, expuso De Mata.
Y aún con esa oposición, la UNE consiguió votos suficientes para aprobar el presupuesto del Estado para el 2009 —de Q49 mil 723 millones—, cuestionado por algunos diputados y por sectores sociales, no solo porque para financiarlo se requerirán préstamos y nuevos impuestos —pendientes de aprobar—, sino porque se incluyeron aportes a 37 organizaciones no gubernamentales, algunas de ellas, según se dice, ligadas a legisladores.
“A veces es necesario ceder”, admitió Taracena en noviembre último, tras la aprobación de ese gasto.
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