Guatemala, 15 de enero de 2008
16:01 | 15/01/2008
El presidente de Guatemala, Álvaro Colom, pidió lealtad y apoyo al Ejército a su recién estrenada administración, al recibir hoy de parte del alto mando castrense el Bastón de mando militar, que le identifica como Comandante General de las Fuerzas Armadas.
“Vengo a pedir lealtad y a garantizarles que tendrán un Comandante General leal”, dijo Colom a los miembros del Alto Mando y altos oficiales del Ejército, durante un acto oficial celebrado en la Brigada Militar Mariscal Zavala, al norte de la capital guatemalteca.
“Antes de hablar con cualquier grupo político, hablen primero conmigo”, advirtió el mandatario durante su discurso.
Al ser consultado sobre el significado de sus palabras, Colom explicó que se enteró que durante la campaña electoral varios militares hablaron con otros grupos políticos que no eran la Unidad Nacional de la Esperanza. Este hecho influyó en su decisión de nombrar al General Marco Tulio García como ministro de la Defensa.
“Mi decisión fue profesional no personal, lo conocía desde 1979 cuando presenciamos el derribo de un helicóptero cuando él estaba de servicio en el Ixcán, pero no teníamos ningún lazo previo”, dijo el mandatario.
Su mensaje incluyó un llamado a las fuerzas armadas a trabajar por la unidad del país y construir esa “Guatemala grande” juntos.
Colom recibió el Bastón de mando militar, símbolo que lo identifica como máximo jerarca de las Fuerzas Armadas, de parte del general Marco Tulio García, su recién nombrado ministro de la Defensa, quien le garantizó “la subordinación del Ejército al poder civil”.
El presidente también ofreció a los militares “el fortalecimiento de las fuerzas aérea y naval, para que puedan cumplir mejor sus nuevas misiones”, las cuales estarán dirigidas a “complementar los esfuerzos contra el crimen organizado”.
“Necesitamos de un Ejército moderno, bien equipado, bien entrenado y respetado”, subrayó el gobernante.
El presidente también agradeció a los oficiales haber respetado su decisión de nombrar a García como ministro de la Defensa, quien fue elegido de entre al menos ocho generales con posibilidad de optar a esa posición.
“Soy una persona agradecida” y por eso reconoció la obediencia de los militares, explicó Colom a periodistas.
Más temprano, Colom participó en un misa en la Catedral Metropolitana y programó acudir a una ceremonia evangélica.
El arzobispo metropolitano, cardenal Rodolfo Quezada, dijo en su homilía que “los guatemaltecos estamos llamados en este momento a generar un clima de unidad y una situación de solidaridad sobre nuestras diferencias electorales, sociales, económicas y étnicas... hay que estar atentos a las necesidades de los más desprotegidos”, señaló.
Colom, que se formó como sacerdote maya, comentó: “no soy católico, (pero) tenemos pleno respeto por la libertad de culto”.
El viernes, el mandatario y su gabinete de seguridad viajarán a Escuintla para evaluar el estado de las fuerzas de seguridad a fin de implementar un plan de fortalecimiento del ejército y que éste colabore en los operativos de seguridad ciudadana y en el combate al narcotráfico.
Colom fue investido ayer como presidente de Guatemala para un período de cuatro años (2008-2012).
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