Guatemala, 21 de enero de 2008
Con la adquisición, el año pasado, de un tórculo (aparato que se usa para estampar grabados), el colectivo La Torana ha podido concretar su sueño de incursionar en las múltiples técnicas del grabado, rama de la plástica que no se ha desarrollado debidamente en el país. Esta pieza clave les permitió realizar el Taller Experimental de Gráfica, cuyos primeros resultados se verán plasmados en la exposición de cinco proyectos distintos en el Centro Cultural Metropolitano.
A pesar de que el grabado, como tal, tuvo sus inicios en los tiempos coloniales y un auge entre 1944 y 1954, se convirtió en una técnica olvidada dentro de las artes visuales en el país. Hasta que en los años ochenta, el grabador Moisés Barrios trajo desde España un tórculo y le dio relevancia a la técnica y a la formación de nuevos grabadores.

El arte como medio para un buen fin: la investigación genética para lograr recursos en la prevención de enfermedades (vaya si ésta no es una prioridad en el país). Dentro de un marco de alianzas estratégicas interinstitucionales, la Fundación Rozas-Botrán facilitó la de trabajos que conforman una pinacoteca urbana afincada en carteleras publicitarias, visibles en arterias transitadas.
Portada | Nacionales | Departamentales | Económicas | Opinión | Deportes | Cultura | Buena Vida | Espectáculos
© Copyright 2007 Prensa Libre. Derechos Reservados.
Se prohibe la reproducción total o parcial de este sitio web sin autorización de Prensa Libre.
Políticas de Privacidad | Contactos | Sus comentarios sobre el sitio