Guatemala, 29 de enero de 2008
La primera cinta, Acorralado fue una protesta contra el sistema.
Rambo II, convirtió a Stallone en todo un héroe de acción e ícono estadounidense en plena Guerra Fría.
En Rambo III, la acción se desenvuelve en Afganistán. Paradójicamente, en ella el héroe apoya a los talibanes, que posteriormente se convertirían en rivales potenciales de Estados Unidos.
Sylvester Stallone, de 61 años interpreta por cuarta ocasión al polémico John Rambo
Más de dos décadas después de Rambo III, el musculoso actor estadounidense Sylvester Stallone regresa a la pantalla grande con el epitafio para otro de sus héroes, así como lo hiciera en 2007 con Rocky Balboa. A los 61 años de edad, el intérprete, que en sus mejores tiempos llegó a facturar hasta US$20 millones por película, se lanzó a revivir al traumatizado pero habilidoso veterano de Vietnam, aunque para ello —según reconoció— haya necesitado hormonas para mantener su destacado físico.
En su semana de estreno en EE.UU., no le fue tan mal y ocupó el segundo lugar de taquilla. En España, Stallone eligió el Estadio Santiago Bernabeu, en Madrid, para presentarla, pues desea cerrar con broche de oro sus batallas contra el mal. “Es violenta porque el mundo es violento”, dijo y además justificó que el tono “cruel y realista” del filme está buscado “muy” a propósito. “Quería hacer dinero, pero a la vez crear algo duro y difícil, alejado del gran cine comercial que se está haciendo en Hollywood”, explicó el actor, que además dirigió y produjo la cinta. Stallone dijo que no le importan las críticas negativas por las escenas de violencia gratuita del filme si ello “contribuye a denunciar esos conflictos de los que nunca se habla, pero que sufren miles de personas a diario, como es el caso de Somalia, Kenia, Irak o la propia Birmania”. La película lleva recaudados cerca de US$20 millones en EEUU y sólo fue superada, en estreno, por Meet the Spartans, una comedia satírica sobre la exitosa cinta épica 300. “Los jóvenes de ahora no saben muy bien quién era Rambo y lo van a ver con curiosidad, como si se tratase de un nuevo animal capturado en la selva”, explicó el astro, quien además reiteró su apoyo al precandidato republicano John McCain, quien también es veterano de guerra. Stallone dijo: “Como antiguo senador conoce los entresijos de la política, como ex militar luchó en Vietnam y, además, ha vivido muchos años en Arizona y conoce bien los problemas de la inmigración”. Sin embargo quiso dejar claro que Rambo es “neutral” y que se siente “algo incómodo” con la fama de republicano que el presidente Ronald Reagan le dio al personaje a finales de la década 1980.
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