Guatemala, 8 de febrero de 2008
Jornada Usan autobuses para bloquear varios sectores de la zona 6, pero delincuentes matan a ayudante y hieren a chofer
Pilotos y ayudantes que impidieron el paso vehículos en la calle Martí, zona 6, demandan seguridad a gritos a los policías que acuden para negociar que sean despejadas las vías.
Álvaro Matus, fiscal de Delitos contra la Vida, enumeró algunas conclusiones de la investigación sobre los asesinatos de choferes: “Se han dado cuenta de que los pilotos son un sector vulnerable, y es casi seguro lo que dijo el presidente sobre el tema de conspiración, pues en la historia de los hechos suscitados anteriormente no se habían dado días tan lamentables y violentos donde las víctimas son choferes”.
El Ministerio Público consideró, al principio, que el móvil de los crímenes eran las extorsiones, pues familiares de los fallecidos decían que no habían pagado el dinero exigido.
Pero en algunos casos las hipótesis han cambiado, ya que, según testigos, se ha tratado de ataques directos; sin embargo, siguen las investigaciones.
La Fiscalía dio un plazo de 24 a 48 horas a la PNC, al Instituto de Ciencias Forenses y al Departamento de Armas y Municiones, para que entreguen los informes de los hechos, a fin de dar con los autores.
Por juan carlos ramírez
El dolor y el enojo por los asesinatos de pilotos cometidos en la capital, motivaron ayer a decenas de ayudantes y de choferes a bloquear, con autobuses, calles y avenidas de la zona 6, para exigir seguridad a las autoridades; sin embargo, mientras protestaban, un ayudante fue muerto; uno de sus compañeros, herido, y uno más, secuestrado, según familiares de éste.
A las 6 horas de ayer, varios automovilistas tuvieron que frenar de manera intempestiva cuando, frente a ellos, hombres con el rostro cubierto agitaban los brazos para advertirles que se acercaba un autobús, el cual impedía el paso.
Como éste, varios puntos fueron bloqueados en la calle Martí, zona 6. Algunos inconformes comenzaron a obstruir la 13 avenida, y casi a cada dos cuadras repetían esa acción.
Esta medida generó malestar entre los automovilistas, quienes lo expresaban con bocinazos y gestos.
Agentes de la Policía Nacional Civil (PNC) y soldados, como fuerzas combinadas, no tardaron en reaccionar; sin embargo, los choferes no deponían su actitud.
En cada punto obstruido fue asignado un oficial, para que dialogara con los descontentos, pero éstos colocaban más camionetas de las rutas 3, 83, Pinares y Canalitos. Algunos pilotos, incluso, eran obligados a estacionar las unidades.
A las 7 horas, cientos de usuarios tuvieron que caminar apresurados para llegar a su destino.
Éstos comentaban que el paro les afectaba, pero también, como víctimas de asaltos dentro de los autobuses, apoyaban a quienes, a gritos, exigían seguridad.
A las 8.30 horas, José Ángel Hernández Gudiel, de 18 años, ayudante de un bus de la ruta 4, murió baleado en la 18 avenida “B” y 1a. calle “A”, zona 6. En este ataque resultó herido el piloto José Antonio Godínez Carrera, 22, y, según testigos, fue secuestrado Jorge Luis Morales Mateo, de 16.
Jorge Morales, padre del supuesto plagiado, dijo que caminaban en busca de apoyo para la protesta que efectuaban, cuando fueron perseguidos por hombres vestidos de policías, que se movilizaban en un carro verde, donde se llevaron al joven.
A las 9.10 horas, dos helicópteros del Ejército sobrevolaron la calle Martí, según las autoridades, con el objetivo de apoyar y, a la vez, disuadir a los manifestantes.
Ovidio Aldana, jefe del distrito central de la Policía, dijo que no hubo necesidad de capturar a pilotos ni mover buses con las grúas que se habían preparado. A las 10 horas ya no había bloqueo, ya que los choferes aceptaron que se les ofreció más seguridad.
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