Guatemala, 7 de marzo de 2008
En altas horas de la noche del 9 de enero recién pasado, en la ruta Guatemala-Petén, después de Río Dulce, nuestro vehículo tuvo problemas y ya no arrancó. Para nuestra fortuna, un autopatrulla de la Policía Nacional Civil se detuvo, y se bajaron los agentes Luis y Alonso, quienes —a pesar de la lluvia intensa— nos ayudaron a arrancar el auto. Soy un turista italiano, y en el transcurso de mis viajes no había visto un servicio tan eficiente —sólo en Suiza—, así que agradezco públicamente la ayuda de estos señores. Por lo general, solo se habla mal de ellos, pero hay que resaltar la existencia de policías que sí cumplen.
Alberto Priore,
pasaporte V145937
Soy padre de dos niños de 9 y 7 años, respectivamente —ambos, estudiantes—. Consciente de la importancia que tiene la educación formal e integral para ellos, con mi esposa nos dimos a la tarea de buscar un buen colegio; finalmente, solicitamos inscripción en un colegio de la fundación de una empresa muy exitosa en Guatemala.
No fue sencillo, pues pasamos entrevistas, exámenes y momentos de espera, pero finalmente —y con la ayuda de Dios— mis hijos fueron tomados en cuenta para una beca en dicha institución, la cual conservan.
No hay mayor satisfacción para un padre que ver cómo sus hijos se educan, pero lo más importante es ver que se preparan con armas más valiosas, como principios, valores y fe en Dios. La tarea de este colegio es cumplir a cabalidad con formar no sólo buenos estudiantes, sino personas íntegras que servirán a su país.
Juan J. Barrios M.
I-9 82043

Las infracciones del transporte pesado pocas veces son multadas.
He visto en varias oportunidades que pilotos del transporte pesado no hacen caso de las señales de tránsito ni —mucho menos— de las autoridades municipales, ni en la capital ni en ningún municipio.
Hace unos días, en un retén de la Policía de Tránsito —Santa Elena Barillas, km 25—, adelante de mi vehículo había un camión; agentes le hicieron el alto, pero lo que hizo el piloto fue acelerar y seguir su camino como si nada. La Policía no pudo hacer algo, ya que no tenía autopatrulla para seguirlo.
En otra ocasión, en el semáforo de la calzada Roosevelt y 19 calle, zona 11, fue sorpresa de todos ver que dos camiones de volteo circulaban contra de la vía, con el semáforo marcándoles rojo, a pesar de que había tres agentes de Tránsito.
De esta manera, todos los días se ven camiones y autobuses que cometen infracciones delante de las autoridades, y no son sancionados. Creo que los policías deben cumplir con su trabajo, y no solo pararse a observar el tránsito como cualquier otro ciudadano.
Rafael Contreras
rcontreras@suministrostotales.com
Leí una entrevista que un periódico sostuvo con el señor Jerónimo Lancerio, ministro de Cultura y Deportes, pero me decepcionó porque, al parecer, dicha cartera fue relegada a una persona que cree que por sus viajes a Europa puede improvisar las funciones de tan importante ministerio.
Es lamentable que se sigan produciendo nombramientos de ministros por compadrazgo o amistad, y no por afinidad con el cargo. Por lo visto, nuestro presidente cree que la cultura y el arte dependen de la cantidad de viajes que una persona haga.
La cultura no es algo que aparezca de la noche a la mañana; se trabaja, se estudia para adquirirla. Miremos el caso de países desarrollados —como Japón—, donde a los niños, desde temprana edad, se les introduce en el mundo de las artes.
Y este ministro ni siquiera puede mencionar a los grandes músicos, escritores o artistas de la plástica nacional del siglo XX.
Lo que me alegra es que tenga asesores preparados, como el maestro William Orbaugh y el compositor y cantante Álvaro Aguilar, pero qué difícil será para ellos tener que trabajar con alguien tan poco culto y preparado. El peor mal de una nación es la ignorancia.
César Díaz
cadt757@hotmail.com
Sorpresivamente cambian al interventor de Aeronáutica Civil. A mi juicio, es un error, pero está claro que el actual gobierno quiere imponer a su gente. José Manuel Moreno Botrán es un nombre que va a quedar grabado en la historia de la aviación nacional porque la ordenó en todos los aspectos y la hizo más segura, con estándares internacionales y todo lo que conlleva la certificación a Categoría 1; no digamos en infraestructura, ya que se mejoraron y asfaltaron varias pistas aéreas en la provincia.
La primera vez que aterricé en el aeródromo de Coatepeque, con su terminal y su rampa de estacionamiento de aviones, me quedé asombrado del buen trabajo; igual en Quetzaltenango, Huehuetenango, San Marcos o Quiché.
Sé cómo nació la idea de hacerlo, y fue después de la tormenta Stan, que —con el puente aéreo del Aeroclub de Guatemala— nos dimos cuenta de la necesidad de mejorar las pistas de aterrizaje, para llevar ayuda a damnificados por los tan comunes desastres naturales. Allí están las pistas y las terminales, solo pendientes de cosas mínimas.
Fernando Castillo Herrarte
A-1 380,441
Es lamentable y vergonzoso que mientras en aldeas la gente no tiene qué comer, los diputados, con sueldos de Q30 mil —además de dietas y comisiones por obras en las que meten las manos— se quejan de la mala calidad del almuerzo de Q40 que el Estado les regala.
Es una injusticia y una ofensa a la dignidad del pueblo el hecho de que estos funcionarios quieran tomar leche, llevarse la vaca y dormir con ella. Los Q6 millones 910 mil proyectados para engordar a los legisladores deberían ser invertidos en medicamentos, en escuelas o en asignaciones para las comunidades pobres.
P.E.M. Cruz Alberto Pérez Oxom
0-16 100,206
Diariamente, la Empresa Metropolitana Reguladora del Tránsito y Transporte limita el tránsito proveniente de la ruta al Atlántico, pues reduce las vías a un solo carril, en el km 8, y da prioridad a los vehículos procedentes de San Rafael y colonias aledañas. Sugiero que habilite, de las 6 a las 8 horas, un carril en la vía contraria, a partir del puente Rodriguitos. Si lo hace en la calle Martí, calzada Roosevelt y otras calzadas, ¿por qué no en la ruta al Atlántico?
Íngrid J. Sanabria González
F-6 34,543
Después del trágico accidente en la Vuelta del Chilero, los políticos demagogos se “rasgan las vestiduras” y prometen de todo, como crear comisiones de análisis de percances, construir en la provincia una red de hospitales de traumatología, nivelar todas las pendientes en las carreteras del país, modificar el Reglamento de Tránsito, etcétera. El meollo del problema no son las reglas, ni las leyes, ni la falta de ellas, sino que las existentes —que son suficientes y adecuadas— no se cumplen, ya sea por inoperancia del sistema o por negligencia e ineptitud de las autoridades para hacerlas cumplir.
Dr. Rodolfo Montenegro Azmitia,
odontólogo, colegiado 739, P-17 7,085, Melchor de Mencos, Petén
Me causó indignación la nota publicada el 28 de febrero último, acerca de la visita del señor Wolfgang Thierse, vicepresidente del Parlamento alemán. Él desconoce la realidad de Guatemala, y viene a aleccionar al nuevo gobierno sobre la inconveniencia de restaurar la pena de muerte; además, da a entender que —o se hace aquí lo que él manda o se cierran esos programas de ayuda—. Él cree que la soberanía y la dignidad de Guatemala están a la venta.
Werner Seidl
mebywes@intelnett.com
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