Guatemala, 7 de marzo de 2008
Es inevitable pensar en el paradisíaco día en que comienza el descanso, en algún lugar idílico rodeado de arena, mar, sol y un coco frío.
Por supuesto que cada gusto tiene un precio, sobre todo si éste se multiplica por el número de integrantes de la familia. El costo de los accesorios como la clásica sombrilla de playa, el bronceador o los lentes de sol están incluidos ya con sólo el hecho de tener la idea salir de paseo; eso por no mencionar la gasolina.
El mar, bello lugar para veranear. (Foto PL).Portada | Nacionales | Departamentales | Económicas | Opinión | Deportes | Cultura | Buena Vida | Espectáculos
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