Guatemala, 11 de marzo de 2008

DE MIS NOTASColombia: teatro absurdoAlfred Kaltschmitt

HOMO ECONOMICUSInútil guerraJosé Raúl González Merlo

MIRADORUna nueva clase socialPedro Trujillo

PUNTO DE ENCUENTROSoluciones desde el surMarielos Monzón

WACHIK´AJOtra izquierdaMartín Rodríguez Pellecer

SIEMBRAMujerCarlos Enrique Zúñiga Fumagalli
EDITORIAL
El presidente Álvaro Colom ha utilizado en dos ocasiones, para viajes oficiales, aeroplanos pertenecientes a empresas privadas guatemaltecas, lo que abre a la discusión pública las conveniencias e inconveniencias de esa práctica, a fin de conocer cuáles pueden ser los verdaderos motivos de que los propietarios de esos aviones autoricen su uso para políticos de alto nivel.
El primer vuelo lo hizo el mandatario guatemalteco en un avión propiedad de la empresa La Mariposa, embotelladora del refresco carbonatado Pepsi Cola y uno de cuyos ejecutivos, perteneciente a la familia propietaria de dicha compañía, tiene a la vez un alto puesto de confianza en la administración. Pocos días después, el viaje fue hecho en una aeronave perteneciente a la empresa Disagro, y en la prensa nacional se informó que el avión presidencial guatemalteco no se encuentra en condiciones adecuadas para volar, como consecuencia de falta de presupuesto.
A simple vista, podría pensarse que el uso de esos aviones es correcto, porque de esa manera se ahorra dinero del erario para cubrir el costo de los viajes presidenciales, o al menos se disminuye si la condición de los propietarios para dar en préstamo esas naves es que les sean reconocidos los gastos de gasolina, piloto y demás. Pero es evidente que una compañía privada no otorgaría esa autorización a menos que considere quem de alguna manera, la va a beneficiar en negociaciones presentes o futuras.
El asunto aquí comentado es un buen ejemplo de la difícil relación existente entre los políticos con personas pertenecientes a la iniciativa privada, sobre todo, aquellas que de alguna manera tienen relación personal o política, así como o intereses comerciales que —aunque legales y también legítimos— cuando se mezclan pueden dar lugar a interpretaciones equivocadas, pero con base en la lógica más simple.
Si Guatemala tiene un avión para el uso del presidente, debe estar siempre en capacidad de volar de inmediato. No es aceptable que se carezca de presupuesto para los repuestos indispensables. Ante el argumento, válido, de que ese medio de transporte no tiene capacidad de viajar a largas distancias, la decisión que han tomado los mandatarios de otros países, y que creemos que es posible hacerlo en Guatemala, es conversar con las líneas aéreas que sirven en el país para que se encarguen de la tarea de transportar al presidente guatemalteco a donde deba ir como parte de sus tareas oficiales.
Las compañías que gustosamente han permitido que sus aviones sean usados por el presidente Colom deben tomar en cuenta que podrían ser fácilmente calificadas como proclives a su gobierno. Esto ocurre, sobre todo, cuando altos ejecutivos son parte de un régimen. Para evitar suspicacias, lo mejor es que los viajes presidenciales sean realizados sin estas colaboraciones. Sale más caro, sin duda, pero conviene a todas las partes. Si se decide lo contrario, es indispensable entonces explicar públicamente cuál es el verdadero interés de una determinada empresa privada para dar en préstamo su avión.
“Esta semana se tomarán decisiones importantes, una decisión fundamental entre la cultura de la muerte y la cultura de la vida. Este país, que encontramos todo lleno de sangre, lo debemos dejar con seguridad y justicia”.ÁLVARO COLOMPresidente
“Falta educación vial para prevenir accidentes; sin ella, no lograremos nada. Cuando detenemos un bus, porque va sobrecargado, y les pedimos a los pasajeros que bajen de él, nos agreden”.GUIDO CONTRERAS,Director general de Protección Vial
Portada | Nacionales | Departamentales | Económicas | Opinión | Deportes | Cultura | Buena Vida | Espectáculos
© Copyright 2007 Prensa Libre. Derechos Reservados.
Se prohibe la reproducción total o parcial de este sitio web sin autorización de Prensa Libre.
Políticas de Privacidad | Contactos | Sus comentarios sobre el sitio