Guatemala, 18 de marzo de 2008
Impacto En Guatemala sigue cayendo precio de la divisa; expertos opinan que es mejor no intervenir
Por Eduardo Smith
El precio del dólar estadounidense está cayendo a escala mundial, y Guatemala no es la excepción. En el último mes, la cotización del billete verde respecto del quetzal ha bajado en unos siete centavos en promedio.
El fenómeno, que tiene su origen en la crisis hipotecaria de EE. UU., ha desencadenado una desaceleración económica en ese país, que se ha traducido en una menor demanda de divisas y con ello, el abaratamiento del dólar en muchos mercados.
Los analistas explican que si bien es pronto para explicar un impacto directo de este fenómeno en la economía guatemalteca, los agentes económicos probablemente no estén demandando divisas al mismo ritmo, en previsión de una menor actividad económica en los EE. UU., el principal socio comercial del país.
Ayer, el dólar cayó a un nuevo mínimo ante el euro, lo mismo que ante el yen y otras monedas. El euro alcanzó un nuevo récord histórico ante el dólar, a 1.5905.
Todo esto ha implicado que el precio de referencia del billete verde, según el Banco de Guatemala, pasará de Q7.71 a inicios de marzo hasta los Q7.63 el 17 del mismo mes.
Comparado con el 1 de febrero de este año, el precio del billete verde descendió más de 10 centavos.
Para Ramón Parellada, director del Centro de Estudios Económico-sociales (CEES), los agentes económicos prefieren actuar “más conservadoramente”.
Ello porque a la crisis hipotecaria también se suma la constante escalada de los precios del petróleo, que la semana pasado sobrepasó los US$110 por barril.
“Toda esta vorágine económica nos impactará, probablemente en mayor medida durante los próximos trimestres”, aseguró Parellada.
El primer síntoma de esta ola especulativa es el abaratamiento del dólar, que podría traer consigo una avalancha de productos importados en detrimento de la rentabilidad de las exportaciones y de las remesas.
Sin embargo, el experto aconseja que, ante una previsible crisis, el remedio “no es la intervención de los bancos centrales”, sino el ajuste de los propios mercados.
Para el caso de Guatemala, si las exportaciones se hacen más competitivas por factores que no están bajo el influjo del tipo de cambio, las ventas al exterior no tendrían una variación drástica.
Así también, la disciplina monetaria interna no por parte de la política del banco central, sino del gasto público, será determinante para evitar distorsiones en el mercado que presionen al alza los tipos de interés.
“La crisis será superada por EE. UU. y sus principales socios si prevalece el espíritu de la empresarialidad y el libre mercado”, agregó Parellada.
Para el comerciante importador y exportado, Saúl Mérida, la mejor guía para hacer negocios es un sistema de precios sin distorsiones y transparente.
“Con el precio del dólar se aplica lo mismo, si éste se abarata, es el momento de importar”, explicó.
El empresario agregó que el debilitamiento del dólar no será un gran impedimento para exportar, pues muchos commodities, como el café, han estabilizado su precio y si éste es de calidad, puede lograr un buen posicionamiento en los mercados internacionales.
“Estos vaivenes económicos han existido toda la vida, y uno como empresario no puede detenerse, sino ser creativo y adaptarse”, agregó Mérida.
Portada | Nacionales | Departamentales | Económicas | Opinión | Deportes | Cultura | Buena Vida | Espectáculos
© Copyright 2007 Prensa Libre. Derechos Reservados.
Se prohibe la reproducción total o parcial de este sitio web sin autorización de Prensa Libre.
Políticas de Privacidad | Contactos | Sus comentarios sobre el sitio