Guatemala, 18 de marzo de 2008
El vicepresidente Rafael Espada indicó que la información preliminar que tiene sobre la necropsia practicada al campesino Mario Caal, fallecido el fin de semana en Izabal, indica que habría muerto a consecuencia de golpes.
Si el Gobierno descubre que en este hecho intervino la policía se tomarán las medidas legales correspondientes porque no se permitirán acciones extrajudiciales, afirmó el vicegobernante.
Acerca de la posibilidad de que los campesinos demanden al Estado guatemalteco por ejecución extrajudicial, Espada dijo que están en su derecho de hacerlo.
13:01 | 18/03/2008
Los campesinos que el pasado fin de semana retuvieron ilegalmente a cuatro turistas belgas en Izabal, anunciaron hoy que demandarán al Estado guatemalteco por la muerte del labriego Mario Caal.
Caal, de 30 años, según el grupo Encuentro Campesino, falleció la noche del pasado sábado durante la incursión que agentes de la Policía Nacional Civil (PNC) y soldados, realizaron en la comunidad de Ensenada Puntarenas, en el departamento de Izabal, en busca de los turistas belgas retenidos.
Juana Caal, dirigente de Encuentro Campesino, en declaraciones a Emisoras Unidas, dijo hoy que la demanda en contra del Estado será presentada por la familia del labriego muerto y apoyada por esa agrupación.
“Vamos a demandar al Estado por los delitos de ejecución extrajudicial y secuestro de otros tres compañeros”, explicó Caal, sin precisar ante qué tribunal será presentada la demanda.
Según la dirigente, las fuerzas de seguridad lanzaron una bomba lacrimógena contra Mario Caal, y luego “lo ahorcaron y torturaron”.
Durante esa incursión también fueron capturados los labriegos Victoriano Cac Cus, Santa Isabel Solís Pajarito y José Rax, los que posteriormente fueron “canjeados” por los turistas belgas.
Eric y Jenny Stosstris, y Gabriel Van Huysse y Mary Paul, originarios de Gent, Bélgica, su guía turístico, Mauricio Dubón, y un lanchero local que los transportaba por las aguas del Río Dulce, en el departamento de Izabal, fueron liberados “sanos y salvos” en la madrugada del domingo en un lugar cercano a donde fueron secuestrados.
Los campesinos mantuvieron como rehenes por más de 36 horas a los belgas para presionar al gobierno a que liberara a su líder, Ramiro Choc, quien se encuentra detenido desde el pasado 14 de febrero por delitos de usurpación, robo y detención ilegal.
Ricardo Gatica, portavoz del ministerio guatemalteco de Gobernación, dijo que durante la incursión de las fuerzas de seguridad “no hubo violencia”, y negó que el campesino haya muerto a consecuencia de ese operativo.
Además, aseguró que junto a fiscales del Ministerio Público, la Policía continuará buscando a siete miembros de Encuentro Campesino a quienes se les sindica de los delitos de secuestro y terrorismo, por la retención ilegal de los turistas belgas.
Este mismo grupo fue el que en febrero pasado tomó como rehenes por unas 33 horas a 29 agentes de la PNC de la comisaria de Livíngston, para exigir la liberación de Ramiro Choc.
Mario Gordillo, procurador general de la nación, dijo a la prensa que “todas las personas pueden ejercer su derecho de petición, y aseguró que” el Estado guatemalteco está preparado para enfrentar cualquier demanda”.
“El Ministerio Público tiene que realizar las investigaciones, y si hay un hecho delictivo se debe someter a los órganos jurisdiccionales”, indicó Gordillo.
ACAN-EFE
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