Guatemala, 26 de marzo de 2008
26-03-2008 | 12:59:38 ( © 2008 AFP )
- (AFP)
PARIS (AFP) - El hallazgo en España de los restos de un homínido de entre 1,1 y 1,2 millones de años de antigüedad, un descendiente de los "inmigrantes" del Este que pudo ser el primer europeo occidental, ha planteado nuevas dudas sobre la ocupación humana en el Viejo Continente.
Este descubrimiento, del que se hace eco la revista británica Nature en su último número, fue realizado en la gruta de Sima del Elefante de la Sierra de Atapuerca, cerca de Burgos (noreste de España).
Con él se abre un nuevo episodio de un verdadero culebrón, que demuestra la complejidad de la evolución del hombre y, en particular, de la de los habitantes de la Eurasia prehistórica.
Para el equipo hispano-estadounidense responsable del hallazgo, estos fósiles - una mandíbula parcial y un premolar inferior pertenecientes al mismo individuo -, constituyen los restos más antiguos jamás identificados que testimonian la primera ocupación humana de Europa occidental.
Fueron descubiertos cerca de unas herramientas de piedra y de restos óseos de animales que contribuyeron a su datación.
Eudald Carbonell y sus colegas, del Instituto Catalán de Paleoecología Humana y Evolución Social (IPHES), atribuyen estos restos a un "homo antecessor" u hombre de Atapuerca, cuyos primeros fósiles, de 800.000 años de antigüedad, fueron descubiertos a partir de 1994 en cuevas vecinas.
Los nuevos elementos sumados a los resultados de las investigaciones precedentes en Atapuerca sugieren "que tuvo lugar una especiación (formación de una especie) en el Paleolítico Inferior, en esta zona de la extremidad (occidental) del continente eurasiático".
Esta nueva especie de homínidos se debería a la llegada a la península Ibérica de una población originaria del Este, constituida por descendientes pertenecientes a la primera expansión demográfica procedente de Africa, vía quizás Oriente Medio o el Cáucaso.
Es en esta última región donde se hallaron recientemente, en Dmanissi (Georgia), los primeros humanos "no africanos", datados de cerca de 1,8 millones de años de antigüedad. Presentaban características primitivas y a la vez desarrolladas.
Curiosamente, su anatomía recuerda tanto a los primeros representantes del homo, los homo habilis (aparecidos en Africa del Este hace 2,4 millones de años), como a los considerados sus descendientes, los homo erectus, aparecidos hace unos 1,7 millones de años.
Pero esta teoría de la "descendencia" entre el habilis y el erectus ha quedado en entredicho con un reciente estudio que apunta a que ambos convivieron en Kenia durante al menos una parte de su existencia.
Pese a los diferentes grados de evolución anatómica, ambas especies descenderían, según esa investigación, de un antepasado común.
Paralelamente, las teorías de la progresión del hombre del Neandertal también se han tambaleado en los últimos tiempos.
Considerado tradicionalmente como el habitante característico de la Europa glacial que jamás fue más allá de Oriente Medio ni de Asia Occidental, ahora sus restos han aparecido en Siberia, es decir, a 2.000 km al este de la línea que se suponía que no había franqueado durante su existencia.
Este hombre del Neandertal y el hombre moderno podrían, según algunos científicos, ser los descendientes de los "españoles" de Atapuerca, cuyos restos más antiguos acaban de ser descubiertos cerca de Burgos.
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