Guatemala, 5 de mayo de 2008

CATALEJOAyer, hoy y mañanaMario Antonio Sandoval

ECLIPSECobertura departamentalIleana Alamilla

EL QUINTO PATIOExpresión en libertadCarolina Vásquez Araya

PUNTO DE VISTAIdeología y política exteriorSadio Garavini di Turno

ARCA DE ESPEJOSDeporte y egoísmoAquiles Pinto Flores

TASSOLILOQUIOSTasso HadjidodouEmotivo homenaje en la Universidad Popular (I)
Mea culpa, es mi culpa. Debería frecuentar más seguido, a unos pasos de mi casa, el ya histórico teatro de la Universidad Popular, donde, desdesde mi llegada a Guatemala, tuve la oportunidad de aplaudir gran número de estrenos.
Esta vez fue una emotiva ceremonia con la participación de la hija del actor y director homenajeado doctor Luis Herrera Rodríguez (+), la doctora Silvia Herrera, su hija, el director de la UP, actor René Molina, la actriz María Teresa Martínez y el director de la obra La Súper Dama de Luis Herrera, Guillermo Ramírez Valenzuela y un servidor de ustedes. Fui inquilino del doctor en la 4a. avenida y 12 calle, zona 1, en la vecindad del edificio de la Alianza Francesa durante varios decenios.
Silvia Herrera nos recordó que su padre se retiró del teatro hace 40 años y falleció cinco años después. Lo define alegre, campechano. Dice: “La resonancia de su voz se escuchaba cuando cantaba y hablaba”. Doy fe, también. Me impresionaba. Recuerdo su Harley Davidson. Interpretó 65 personajes. Fue autor de ocho obras: El testamento de Don Canuto, La Súper Dama, Doña Flo, Que Tic, El poker de la vida, Sandra, Trauma, Las mujeres han perdido la guerra.
El Teatro Cervantes, el Teatro Cápitol, el Teatro Municipal, El Gadem, acogieron sus montajes. Actuó con Luz Méndez de la Vega, Marta Stahl, Haydée Andreu, Rubén Morales Monroy, Antonio Almorza y otros.
En el prólogo del volumen de las obras, Silvia Herrera escribe: “En esta época... el pensamiento y la voluntad del hombre postmoderno han sufrido una paulatina y gradual atrofia. Se han encogido para dar paso a una campante efectividad que gobierna, hoy en día, los móviles de las acciones humanas. El sentimiento es ahora dueño del papel estelar: asume funciones que ya no cumplen las otras facultades humanas, precisamente porque sufren de un desvanecimiento fácilmente diagnosticable...”.
Sus obras son piezas teatrales que recogen momentos cotidianos y que, por tanto, universalizan la diaria acción humana. Son obras que nacen inspiradas en el diario acontecer y que se desarrollan, haciendo eco de que la vida misma es la mejor y más sabia de las maestras. Luz Méndez de la Vega —la eterna y querida Luz— por su lado describía a Luis Herrera así: “Es una multifacética personalidad, doctor en odontología, ha sobresalido en su profesión y ha alcanzado destacados puestos universitarios, como el mismo que ahora desempeña como miembro del Consejo Superior Universitario (de la Universidad de San Carlos de Guatemala) y como miembro de la Junta Directiva del IGSS... Ha podido estar en contacto con los problemas y sufrimientos de las clases obreras... Es interesante observar la evolución progresiva del Dr. Luis Herrera ya que cada comedia mejora a la anterior y plasma el contrastre de defectos y virtudes...”.
Muchas personas que tuvieron la oportunidad de aplaudir las creaciones de Luis Herrera Rodríguez enriquecían la sala con sus aplausos, tanto para la obra escogida para la conmemoración como para demostrar su siempre vigente admiración por el ilustre desaparecido. Con emoción me uní a todos ellos. (Continuará)
tassoh@intelnett.com
Portada | Nacionales | Departamentales | Económicas | Opinión | Deportes | Cultura | Buena Vida | Espectáculos
© Copyright 2008 Prensa Libre. Derechos Reservados.
Se prohibe la reproducción total o parcial de este sitio web sin autorización de Prensa Libre.
Políticas de Privacidad | Contactos | Sus comentarios sobre el sitio