Guatemala, 09 de mayo de 2008
08-05-2008 | 15:02:44 ( © 2008 AFP )
DANIEL MIRANDA - (AFP)
LA PAZ (AFP) - El Congreso de Bolivia aprobó convocar en los próximos 90 días un referendo que determine la salida o permanencia en el poder del presidente Evo Morales, el vicepresidente y los prefectos de los nueve departamentos, en medio de una crisis por la disputa entre el poder central y las regiones.
Los mandatos de Morales y el vicepresidente Alvaro García Linera, que concluyen en enero de 2011, podrán ser revocados si se superan los votos recibidos por ambos en plancha en las elecciones de diciembre de 2005, que fueron de 1.544.374 (53,74%) sufragios del total.
La misma lógica se aplicará para la revocación de los prefectos de La Paz, Santa Cruz, Cochabamba, Tarija, Chuquisaca, Potosí, Oruro, Beni y Pando.
El presidente Morales -cuyos colaboradores ya anunciaron su malestar con esta decisión legislativa- tiene diez días para vetarla. Si no se pronuncia sobre el tema, el Congreso puede convocar el referendo.
El Senado, controlado por la oposición, desempolvó la ley que fue propuesta por el propio Morales en diciembre cuando era hostigado por prefectos rebeldes que cuestionaban la nueva Constitución aprobada por la Asamblea Constituyente.
A los pocos días la Cámara de Diputados, controlada por el oficialismo, aprobó la norma que recién ahora trató el Senado de mayoría opositora.
La actitud del Senado desató sorpresa en el poder Ejecutivo que consideró que el referendo revocatorio fue propuesto en otra coyuntura política mientras que ahora el presidente trata de rearmar un diálogo con cuatro regiones rebeldes que impulsan la formación de gobiernos autónomos.
"Pensamos que los senadores están en una actitud no sólo fuera de toda realidad actual, sino en una actitud de dañar y afectar y boicotear todo el proceso (...) quieren generar mayor incertidumbre o inestabilidad", afirmó el vocero gubernamental Iván Canelas.
"¿Por qué recién? ¿Qué están buscando? ¿Quieren generar mayor incertidumbre, o inestabilidad?", se preguntó el vocero presidencial.
La agrupación política Podemos, principal fuerza opositora, consideró que "este es un proyecto que no la ha planteado la oposición sino que nace de la soberbia y la prepotencia del gobierno", según dijo el senador Roger Pinto.
Morales se encuentra en una situación incómoda, tras el referendo de la poderosa región de Santa Cruz, plaza fuerte de la oposición, que el domingo aprobó por 85% su estatuto de gobierno autónomo, tachado de secesionista, un ejemplo que seguirán en las próximas semanas los departamentos de Beni, Pando y Tarija.
Las consultas populares, imparables para el poder Ejecutivo, motivaron que el gobernante boliviano planteara este jueves un diálogo con los prefectos opositores, a partir del lunes, para desactivar la crisis política.
"Si los prefectos quieren veedores, mediadores, no tengo ningún problema, sobre todo veedores o testigos porque el que no miente nada, el que no tiene propuestas bajo la manga, no tiene miedo a ninguno", precisó el mandatario.
La invitación gubernamental aún no ha recibido la aceptación de los prefectos rebeldes.
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