Guatemala, 18 de mayo de 2008
Empresarios rurales
El sueño de una familia oriental se ha convertido en una corporación que nació del negocio del transporte, para incursionar en el mercado de la diversión, el turismo y servicios de recreación.
La idea inicial fue abrir un restaurante para los turistas que visitaban el nororiente del país, pero sus propias expectativas fueron superadas, al convertirse en el primer parque acuático de esa región, y ahora, el más visitado.
“Siempre he dicho que los socios son transportistas, por herencia; ingenieros, por educación; y hoteleros, por hobby”, comenta Mario Oliva, gerente general de Valle Dorado.
Cuenta cómo la demanda de parte de los turistas de alimento, combustible y un lugar donde pasar la noche los llevó a edificar, en 1991, las instalaciones de ese centro recreativo, en el km 149 de la ruta que va de Guatemala a Puerto Barrios.
La idea se fue concretando, y cuatro años más tarde transformaron el lugar en un parque acuático, con hotel e instalaciones deportivas. Son pioneros en Guatemala en el uso de toboganes hechos a base de fibra de vidrio. El lugar cuenta con 78 habitaciones y áreas para atender a 10 mil visitantes a la vez. También son anfitriones de artistas internacionales y promueven campeonatos nacionales de motocrós.
Con una sala de ventas improvisada en su casa comenzó el negocio. La muerte de su padre le dio fuerzas para luchar por sacar adelante a su familia. Originario de San Pedro La Laguna, Sololá, a sus 31 años, Édgar Quiacaín es maestro y empresario exitoso. Su esfuerzo por alcanzar el sueño de ser distribuidor de electrodomésticos lo llevó a abrir Agencias Ajtuun, que cuenta con dos sucursales.
Antes de convertirse en empresario exitoso, pasó por varios empleos, desde docente hasta hacer trabajos de levantado de texto.
Donde residía no era fácil conseguir una computadora, y la demanda hizo que se convirtiera en distribuidor. Le fue bien, y siguió en el negocio, para atender la demanda de la población. Una amiga le prestó dinero y fundó lo que hoy es Agencias Ajtuun. De computadoras pasó a vender hornos de microondas, equipos de sonido y, más adelante, una línea completa de electrodomésticos.
Quiacaín confía en que el secreto de su éxito es atender al cliente en su propio idioma, que es el tz’utujil. Todos los empleados son tzutujiles, y esto hace que los compradores se sientan bien, pues se les entiende qué andan buscando y se les ofrecen facilidades de pago, porque ahí todos son conocidos.
Con el apoyo de su socio, Felipe Tuy, ha abierto tres agencias en San Pedro La Laguna, Santa Clara La Laguna y Panajachel, y son los únicos representantes de algunas marcas en la región.
La Asociación de Desarrollo Agrícola Microempresarial (ADAM) nació en 1998, como un apoyo al pequeño empresario del área rural, comenta Guillermo Cifuentes, gerente general de esa comercializadora.
La meta principal era lograr la incursión de los productos de los pequeños agricultores a los mercados nacionales y extranjeros bajo una premisa esencial: la solidaridad.
Para ello comprarían los productos a los agricultores con recursos limitados y les facilitarían a la vez un lugar donde pudieran prepararlos para lanzarlos al mercado. No fue fácil, la propuesta no tuvo toda la aceptación que se deseaba, y al principio nadie apostaba por el comercio justo.
Pero no se dieron por vencidos y poco a poco, con tesón y esfuerzo, lograron colocar los productos en algunos mercados y con ello llevar prosperidad a las comunidades.
Ahora, gracias a los vínculos que poco a poco han establecido con la iniciativa privada y organismos internacionales de cooperación, tienen un centro de acopio en Santa Tecla, El Salvador, desde donde envían sus productos a mercados nacionales e internacionales. El éxito que han tenido y los beneficios para los campesinos los motivan a seguir adelante, a seguir creciendo y a convertirse en una vía para lograr el desarrollo empresarial de los pequeños agricultores a fin de que puedan introducir en los mercados productos solidarios competitivos.
Doscientas familias se benefician con el trabajo que efectúan, en conjunto, la Central de Servicios Integrales para el Desarrollo, un grupo de agricultores en Ixcán, y la comercializadora Enlaces Guatemala. Un equipo de consultores decidió unir esfuerzos para crear una cadena productiva, exitosa, que comercializa semilla de marañón horneada y frita; macadamia, manías, habas y un mix de nueces con almendras.
Para ellas, la clave del éxito es haber logrado un vínculo de confianza con los grupos del Ixcán, y a partir de ahí comenzaron a tener una relación comercial, en la que han podido proyectarse a diferentes mercados y logrado posicionarse como la empresa que surte a grandes cadenas de supermercados y a un hotel cinco estrellas.
Han buscado de forma constante nuevos mercados, y las áreas en donde tienen presencia cuentan con vocación forestal para incursionar en el mercado de la papaya hawaiana y el noni, una fruta que se usa para regenerar el sistema celular. “El uso adecuado del recurso suelo y trabajar el tema ambiental de manera responsable ha sido uno de los secretos de nuestro éxito”, comenta Walter Robles, gerente general de Enlaces Guatemala, que distribuye la marca Tropic.
Por Marcela Marroquín y Corresponsales
“El que persevera alcanza”, dice un viejo refrán que ha servido de inspiración para un grupo de empresarios rurales que ocupan un lugar preferente entre los guatemaltecos.
Agencias Way, Valle Dorado, Productos Tropic, Agencias Ajtuun y la Asociación de Desarrollo Agrícola son algunas de las firmas que desde la provincia, donde nacieron, han logrado incursionar en otros mercados.
Cada una de estas empresas tiene una historia particular, cuyo papel predominante lo ocupan el tesón, el esfuerzo, el sacrificio, la innovación, la actitud y la perseverancia.
Su éxito ha sido tal que incluso han sido tomados como ejemplo para otros empresarios rurales, por la Asociación de Gerentes de Guatemala, institución que les dedica un espacio privilegiado en la revista Gerencia.
Prensa Libre, con el objetivo de saber cuál es el secreto de su éxito, conversó con los representantes de aquellas empresas, quienes coincidieron en que “no ha sido fácil, pero no hay que dejarse vencer por las adversidades”.
Todos tuvieron una idea, creyeron en ella y la pusieron en práctica. Hoy están gozando del fruto de su trabajo, el cual también ha sido de gran beneficio para sus comunidades, pues son fuente de más de 500 empleos.
La parte del mercado que esas empresas cubren es un ejemplo de que la diversidad es sinónimo de riqueza, y de que la demanda popular debe ser atendida. Su oferta en el mercado va desde semillas de marañón, hortalizas, frutas y electrodomésticos hasta diversión acuática, como es el caso de Valle Dorado, una de las principales empresas que satisfizo este mercado en el país y que recibe a unas dos mil personas al día, y al menos 10 mil los fines de semana.
Todos saben que al guatemalteco le gusta que lo traten bien y le pongan atención, por lo que la calidez en el servicio es una de sus premisas, la cual los diferencia de sus competidores.
Otro aspecto que han desarrollado son las alianzas. Saben que el trabajo en equipo es muy importante, por lo que, en algunos casos, han solicitado apoyo para ofrecer sus servicios y dar a conocer sus promociones a comunidades rurales, cooperación internacional, fundaciones, iniciativa privada y gremiales nacionales y extranjeras, a las cuales algunos pertenecen.
El amor por Guatemala también los mueve al éxito. Todos los empresarios hablan de la importancia de contribuir con la eliminación de la pobreza y lograr el bienestar de la población rural indígena.
Para conseguirlo, han dedicado parte de su esfuerzo a la capacitación de ellos mismos, de su personal y de los pobladores de sus comunidades, quienes se han convertido en profesionales competitivos e innovadores.
El respeto de la cosmovisión y cultura maya es una de sus premisas, y se han dado cuenta de que la unión de las técnicas ancestrales —como el buen uso del recurso de la tierra, el respeto y las buenas costumbres— con los avances occidentales da muy buenos resultados.
De una u otra forma, estos empresarios se han convertido en inspiración para otros tantos que quieren incursionar en el mundo de los negocios, y saben que aunque hayan nacido en la provincia sí pudieron alcanzar sus sueños.
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