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Guatemala, 21 de noviembre de 2008

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IMAGEN ES PERCEPCIÓNBrenda Sanchinelli IzeppiGuatemala: una selva

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La integridad moral de los políticos, su capacidad, valores y otros factores que son determinantes para el buen desempeño de sus funciones como servidores públicos están perdidos en Guatemala.

Elegir a personas honestas ha sido y seguirá siendo el eterno problema de nuestro país, simplemente porque ellos no quieren incursionar en política.

En Guatemala, los ciudadanos somos de amplio criterio, porque le damos la oportunidad a políticos deshonestos que han saqueado los dineros del pueblo, para ir después al Parlacen, el Congreso o a la alcaldía.

¿Qué diferencia hay entre los indígenas que vivían en Guatemala hace cientos de años, a los cuales los españoles les cambiaron espejitos por oro, engañándolos, y los ciudadanos guatemaltecos actuales? Ninguna. Han pasado siglos y somos igual de ignorantes, e ingenuos. Los políticos (lobos) regalan al pueblo (ovejas) una canción barata, un lema para tontos y muchas falsas promesas.

La ciudadanía siempre optará por elegir al demagogo más hábil o al que aguante más años en las elecciones.

Nuestras leyes protegen la corrupción, permiten la reelección y premian a los políticos, a quienes no les bastan cuatro años para hundir a la nación, sino que quieren continuar toda su vida en el poder.

Entre leyes obsoletas, políticos corruptos, la ignorancia del pueblo y la falta de unidad, para pronunciarse con valentía en contra de la ingobernabilidad existente, Guatemala es hoy una verdadera selva.

¿Cuándo los guatemaltecos tendremos sangre en las venas? La resistencia pacífica e inteligente es responsabilidad de todos. En otros países, los ciudadanos sí tienen agallas para pronunciarse contra los malos gobiernos.

Deberíamos exigir funcionarios públicos con una moral a toda prueba, que practiquen valores, que sean ciudadanos modelo; ¿por qué desvalorizarnos tanto como pueblo cuando decimos “voy a votar por el menos peor”?

Ya no debemos conformarnos con personas perdedoras dentro del gobierno. Es el momento que los ciudadanos honestos participemos activamente dentro del cambio que merece Guatemala.

Los políticos abusan porque saben que la manera de obrar de los ciudadanos se resume en la indiferencia, el olvido y la cobardía.

Yo quisiera ver los pronunciamientos de todos los sectores ciudadanos, convocando a manifestaciones pacíficas, para poner un alto a la violencia, y no solo a cuatro sectores. Estamos secuestrados por el temor, la indiferencia y la ignorancia.

Y es ahora o nunca, cuando los verdaderos líderes deben empezar a actuar a favor de nuestra patria.

imagen_es_percepcion@yahoo.com

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