Guatemala, 21 de abril de 2009
El presidente Álvaro Colom manifestó que los archivos militares no serán revelados, a pesar de la entrada en vigor de la Ley de Libre Acceso a la Información. “Los archivos militares seguirán su curso en la comisión que se integró para su análisis”, manifestó el gobernante.
En marzo recién pasado, el Ejecutivo integró una Comisión Presidencial de Desclasificación de los Archivos Militares, que deberá analizar el mecanismo legal que se seguirá para hacer públicos esos documentos. Además tendrá que analizar la autenticidad de una copia del Plan Sofía —aplicado durante el conflicto armado— que llegó en forma anónima a la Presidencia de la República.
Armando Escribá, director del Fondo de Conservación Vial (Covial), aseguró que esa dependencia ya tiene publicados en la página web todos los contratos con empresas, de acuerdo con las exigencias de la Ley de Libre Acceso a la Información. Sin embargo, explicó que algunos contratos del 2009 recién adjudicados todavía se están trasladando al portal electrónico. “Toda la información del 2008 está accesible”, expuso Escribá.
A finales de diciembre último, Covial hizo, en menos de cinco minutos, 23 adjudicaciones para obras de infraestructura —que ascienden a Q1 mil 53 millones— durante un mes, por medio del Fideicomiso del Fondo Vial, sin dar oportunidad a que empresas interesadas concursaran. Las autoridades de Covial argumentaron que la ley se lo permite.
Información que hasta ahora ha sido secreta debería estar abierta para el público a partir de hoy; por ejemplo:
• Cualquier requerimiento a los 80 fideicomisos activos en el Estado, como el Fondo de Conservación Vial y el Fondo Guatemalteco para la Vivienda.
• Los cuatro fideicomisos de la Municipalidad de Guatemala tampoco se salvan de fiscalización con la ley, como el Fondo de Apoyo a la Planificación Urbana y el de Recreación, Deporte y Recursos Naturales, entre otros.
• Sin embargo, existe información que el Gobierno considera “secreto de Estado”, y por lo tanto, confidencial, como lo referente a la seguridad nacional, asuntos que en su mayoría son manejados por el Ejército.
• El Consejo de Cohesión Social mantendrá vedado el acceso a la información de los censos para los programas Bolsa Solidaria, Mi Familia Progresa y Escuelas Abiertas.
El difícil o inexistente acceso de muchas municipalidades a Internet no es una excusa para no poner a disposición de los ciudadanos información sobre cómo administran sus recursos, expresó ayer la diputada Rosa María de Frade, de la Bancada Guatemala y una de las promotoras de la Ley de Libre Acceso a la Información.
“La información puede ser entregada por escrito a quienes la soliciten, de esa forma o verbalmente”, explicó la congresista.
Recordó, además, que el Código Municipal y la Constitución ya obligaban a las comunas a informar y rendir cuentas.
Por C. Méndez V. Y M. Fernández
Con la entrada en vigor de la Ley de Libre Acceso a la Información debería quedar desvelada la manera como funcionan más de 80 fideicomisos activos en el Estado, y los movimientos financieros de empresas privadas contratadas por instituciones de gobierno y municipalidades.
En el 2008, los montos del Estado manejados a través del sistema de fideicomisos y organizaciones no gubernamentales (ONG) ascendían a Q3 mil 730.6 millones y Q1 mil 357 millones, respectivamente, de los cuales hasta la Contraloría General de Cuentas ha admitido problemas para fiscalizarlos.
Algunos fideicomisos manejados en la municipalidad capitalina y otros, como el del Fondo de Conservación Vial (Covial), figuran entre los que hasta el momento ha sido difícil conocer.
Se espera que con la entrada en vigor de la Ley de Libre Acceso a la Información la situación cambie.
En el caso de la comuna capitalina, María José Salas, asesora de Comunicación, refirió que a partir de hoy esa información estará disponible en los quioscos abiertos en la municipalidad, y otra que, según la ley, está clasificada como pública de oficio.
“En el artículo 10 está establecido todo lo que se considera de oficio: los nombres de funcionarios, empleados y asesores, cargos, honorarios, dietas, bonos, viáticos o cualquier remuneración económica, siempre y cuando no pongan en riesgo el sistema nacional de seguridad, la investigación criminal e inteligencia del Estado”, explicó.
Salas también citó el caso de información detallada sobre los depósitos constituidos con fondos públicos provenientes de ingresos ordinarios, extraordinarios, impuestos, fondos privativos, entre otras disposiciones.
La unidad de información de la comuna no está ubicada en las oficinas centrales, sino en la 15 avenida 3-66, zona 13. “Allí se pueden solicitar informes sobre casos particulares y fases en que se encuentran expedientes o resoluciones”, afirmó la vocera.
En tanto, la información respecto de las empresas contratadas por el Estado continuará siendo confidencial, aseguró Justo Cóbar, director de Precalificados del Ministerio de Comunicaciones, Infraestructura y Vivienda (CIV). “Los estados financieros y bancarios de los expedientes de las empresas no se pondrán a disposición del público, ya que no es información generada en la dependencia”, adujo.
Sin embargo, los ciudadanos tendrán acceso a datos referentes a la capacidad instalada de la empresa y los pagos de las fianzas por contratos”, aseveró el funcionario.
“Existe bastante temor entre los empresarios; no a todos les agrada que se conozcan aspectos específicos de los contratos, sobre todo si se trata de una obra de importante magnitud, pero la ley es la ley y se debe cumplir”, manifestó Armando Escribá, director de Covial.
En algunos casos, la información de operaciones amparadas bajo el concepto de seguridad nacional no estará disponible para los ciudadanos, como en el caso de frecuencias radiales utilizadas por el Ejército para operaciones confidenciales, o las misiones aéreas que programe la Dirección General de Aeronáutica Civil, refirió Guillermo Castillo, viceministro de Comunicaciones.
También se mantendrán en secreto datos sobre el número de cédula y la dirección de los favorecidos de los programas de Cohesión Social, que es dirigido por Sandra Torres, esposa del presidente Álvaro Colom.
Édgar Rosales, vocero de esa dependencia, explicó que los nombres de las personas atendidas por el programa Mi Familia Progresa y las que reciben la bolsa solidaria aparecerán en la página de Internet del Consejo, pero no la información de números de cédula y domicilio de los favorecidos.
Aseguró que el artículo 30 de la Constitución protege información de particulares suministrada bajo garantía de confidencial. “La Ley de Acceso a la Información no es más poderosa que la Constitución”, enfatizó citado portavoz.
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