Guatemala, 3 de enero de 2009
En el 2009 Guatemala la población del país podría alcanzar los 14 millones. Según proyecciones del Instituto Nacional de Estadística (INE), la mitad de esa población es pobre, es decir que sobrevive con US$ 2 diarios o menos.
Por departamento, Quiché tiene el más alto porcentaje de población pobre con el 81 por ciento. Alta Verapaz 78.8 por ciento y en Sololá el 74.6 por ciento, mientras que en el departamento de Guatemala los pobres suman el 16.3 por ciento, según la Encuesta Nacional de Condiciones de Vida (Encovi 2006).
Los indígenas llevan la peor parte, ya que el 74 por ciento de ellos es pobre y el 27 por ciento es pobre en extremo. El 39.3 por ciento está empleado, frente a un 60.7 por cientod de la población no indígena que posee un empleo.
Estimaciones del Ministerio de Trabajo, afirman que en el 2008 el número de desempleados aumentó a 235 mil personas en edad de trabajar. Aunque la Población Económicamente Activa (PEA) asciende a 4.9 millones de personas, de ellas el 75 por ciento se encuentran en la informalidad, es decir, sólo un millón cuenta con un empleo formal.
La economía informal incide en los niveles de pobreza del país, ya que el ingreso mensual de un trabajador formal es de Q2 mil 500, mientras el de un trabajador informal es de Q960, según el CIEN.
El área urbana de Guatemala, Escuintla y El Progreso tiene la menor tasa de informalidad, cercana al 50 por ciento de la PEA, mientras que las regiones urbanas con mayor presencia de informalidad son Sololá, Totonicapán, Quiché y Jalapa, alcanzando tasas de entre 80 y 90 por ciento.
12:46 | 03/01/2009
El nivel de pobreza, que afecta a más del 50 por ciento de la población, podría agravarse durante el 2009. El decrecimiento económico, la disminución del flujo de las remesas, las divisas y las exportaciones, son algunas causas previsibles desde ya, originadas por la crisis financiera de EE. UU. Sus efectos ya se empiezan a sentir en el país.
Luis Linares, de la Asociación de Investigación y Estudios Sociales (Asies) afirma que el principal impacto en Guatemala de la crisis económica del país del norte, recaerá en la disminución de remesas. Esos ingresos representan el 10 por ciento del Producto del Interno Bruto (PIB) de la economía local.
Las remesas familiares enviadas por los guatemaltecos residentes en EE. UU., que para 2008 se esperaba que llegaran a US$4 mil 394 millones, tendrá una baja en el 2009 debido a las disparidades cambiarias, desempleo y el aumento de la inflación.
“En el 2009 empeorará la pobreza en Guatemala debido a la reducción de las remesas. Del 2000 al 2006 se redujo la cantidad de personas viviendo en pobreza extrema debido a este flujo de capital. En la medida que no se cuente con ello, se agravará la situación del país”, manifestó también el director ejecutivo del Centro de Investigaciones Económicas Nacionales (CIEN), Jorge Lavarreda.
El sector turístico, considerado como el tercer sector generador de divisas de Guatemala (detrás de las remesas familiares y de las exportaciones) también se verá afectado, pues mermará la cantidad de viajes que realicen los extranjeros al país.
Todo ello repercutirá en la situación macroeconómica. Para el año que inicia se estima que el crecimiento económico oscile entre 3.6 por ciento y cuatro por ciento del PIB, un porcentaje bajo, de acuerdo con las proyecciones de los expertos. En el 2007 la variable cerró con un 5.7 por ciento, afirma Lavarreda.
Según un informe de la Comisión Económica para América Latina y el Caribe (Cepal), se debe considerar cuidadosamente el efecto de la crisis estadounidense en la actividad comercial. En el caso de Guatemala, los productos manufacturados, como los textiles, constituyen el principal producto de exportación (40 por ciento) hacia los EE. UU. El parlamentario Mariano Rayo, presidente de la Comisión de Economía y Comercio Exterior, afirma que los problemas financieros internacionales han causado el recorte de líneas de crédito a los sectores productivos de exportación como el azucarero y cafetalero.
La medida temporal aprobada por la Junta Monetaria, vigente hasta el próximo 31 de enero y que podría prorrogarse, permitirá que el Banco de Guatemala disponga de hasta US$275 millones de las Reservas Monetarias Internacionales del país, para financiar actividades de comercio exterior incluyendo importaciones y exportaciones. Los exportadores han reportado problemas para obtener crédito de sus compradores a nivel internacional. Esos fondos se destinan al pago de planillas de trabajadores agrícolas. Representantes de la Cámara del Agro aseguran que requerirán US$1 mil millones en los próximos cinco meses y que de no conseguirlo, podrían recortar entre 200 mil a 250 mil empleos.
Para el analista Lavarreda, una fortaleza en Guatemala es la estabilidad macroeconómica, especialmente en cuanto a su disciplina fiscal. Menciona que la principal amenaza en la actualidad es, precisamente, la aprobación de un presupuesto estatal basado en estimaciones de recaudación para los tributos recién modificados.
El presupuesto incluye nuevos impuestos de la denominada “Primera etapa de la modernización fiscal”. Se considera la recaudación de ingresos fiscales adicionales por Q3 mil 287 millones correspondientes a los impuestos de Solidaridad y de Primera Matrícula de Automotores Terrestres, así como la reforma al Impuesto al Valor Agregado (IVA). “La principal amenaza es que el manejo de la política fiscal no acompañe a la política monetaria”, expresa Lavarreda.
Linares señala que los efectos de la crisis económica en Guatemala empezarán a ser sensibles a mediados del 2009, por lo que da margen a que los diferentes actores sociales se preparen y tomen medidas de prevención. Para ello, el analista de Aasies afirma que es necesario que el Gobierno cree más fuentes de trabajo, principalmente en el campo de la construcción de obras públicas y se alivie de manera urgente la situación de inseguridad del país e incentivar la inversión privada.
Lavarreda, del CIEN, señala que el Gobierno debe tener prudencia, optimizar el uso de los recursos, mejorar la calidad del gasto y mantener la austeridad.
Para paliar la crisis económica la Comisión de Economía Congreso impulsa un paquete de leyes dirigidas a dinamizar las exportaciones, las inversiones productivas y la recuperación de ciertos mercados y nuevos tratados de libre comercio.
Funcionarios del Gabinete Económico afirman que Guatemala ha suscrito compromisos con organismos internacionales que proveerán apoyo financiero al país, ayudarán a afrontar las consecuencias de los mercados internacionales y apoyar a los sectores público y privado.
El Ministerio de Finanzas reconoce que la recesión estadounidense afectará la economía guatemalteca en el aspecto comercial, las inversiones y las remesas. Sin embargo, indica que hay herramientas como la Ley de Inversión Público Privada, y las diez medidas solidarias para frenar la escalada de precios, que el Gobierno está implementando para reducir la inseguridad económica de Guatemala.
Según el Ministro de Finanzas, el país goza de la solidez necesaria para afrontar -sin la generación de crisis locales- los embates de la inestabilidad económica de grandes socios como EE. UU. La efectividad de dichos instrumentos, listados abajo, no han sido analizados y tampoco discutidos de manera pública, para saber si han tenido efectos positivos y si deben ser modificados para garantizar su eficiencia. Es el Estado el que debe hacerlo de inmediato.
BIG
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