Guatemala, 8 de enero de 2009
Julio Suárez, vicepresidente del Banguat, entidad responsable de controlar la inflación, habla del cierre del 2008 de ese indicador.
Las acciones de política monetaria y la disminución de precios a nivel internacional contribuyeron a moderar las presiones a lo largo del año y la inflación terminó en un dígito.
Es positivo, según las circunstancias que prevalecieron durante el 2008. Las disminuciones de los precios de productos derivados del petróleo, así como de trigo y maíz que se vieron desde septiembre se empieza a trasladar a nivel local.
Es una combinación de factores, como una política monetaria prudente que en su momento cambió expectativas, así como una disminución de los precios internacionales.
La política busca una meta de 5.5 por ciento con un margen de +/- 1 por ciento.
Se continuará con una política monetaria vigilante para que haya convergencia a esa meta en menos tiempo.
Precios promedio a diciembre 2007 y 2008, según el INE.
• El pollo con menudos (1 libra), de Q10.12 a Q11.75.
• Los huevos (1 docena), de Q10.80 a Q13.01.
• Carne de res con hueso (1 libra) de Q9.58 a Q9.79.
• Frijol negro (1 libra) de Q4.05 a Q5.61.
• Arroz de segunda (1 libra) pasó de Q2.97 a Q4.05.
• Pan francés (1 libra) de Q6.94 a Q7.88.
• Tortilla (1 libra) de Q3.47 a Q3.90.
• Bebida gaseosa (1 litro) de Q8.77 a Q9.13.
Por leonel díaz zeceña
Los ingresos de los guatemaltecos se vieron perjudicados el año pasado por el encarecimiento del costo de la vida (inflación), que alcanzó 9.40 por ciento, su cierre más alto en los últimos 12 años.
Según el Índice de Precios al Consumidor (IPC), que presentó ayer el Instituto Nacional de Estadísticas (INE), la inflación a diciembre 2008 concluyó fuera de la meta de 5.5 por ciento estimada por el Banco de Guatemala (Banguat).
Esa cifra es la mayor desde 1996, cuando terminó en 10.85 por ciento.
“Es el más grande de la serie, pero los elementos que atizaron el aumento de precios fueron más violentos en el 2008 que otros años”, comentó el analista Carlos González Arévalo, de la Asociación de Investigación y Estudios Sociales (Asies).
El año pasado estuvo marcado por una crisis económica mundial que causó el incremento de los precios de alimentos y combustibles más allá del primer semestre, y a la mitad del segundo hubo una caída de los mismos.
En diciembre recién pasado, el rubro de alimentos y bebidas no alcohólicas, que es el más importante en el cálculo de la inflación, disminuyó en 12.35, respecto del mismo mes del 2007.
Productos como cebolla, aguacates, naranjas, harina, huevos, frijol, maíz y arroz tuvieron bajas de entre 1.75 por ciento, hasta 25.37 por ciento, según el INE.
Otros alimentos como tomate, legumbres y especias, que tuvieron alzas entre 3.32 por ciento y 13 por ciento, en comparación con diciembre del 2007.
El transporte registró una disminución de 10.47 por ciento en ese período y las bajas se verificaron en la gasolina (13.01 por ciento), transporte extraurbano (6.55 por ciento), entre otros.
El gas propano también tuvo una caída de 4.75 por ciento.
González explicó que cuando la inflación alcanzó su pico máximo, de 14.16 por ciento en julio, ningún experto se atrevía a calcular un cierre de 9.40 por ciento.
En diciembre último, los técnicos del Banguat estimaban que el año cerraría entre 9.93 por ciento y 10.49 por ciento, mientras que el panel de analistas privados preveía una inflación de 10.92 por ciento.
“Quizá esto viene a darle la razón de alguna manera al banco central que no bajó la tasa líder, a pesar de la crítica”, añadió el funcionario.
La tasa líder es la herramienta que usa el Banguat para mantener bajo control el nivel de precios, ya que motiva a los bancos a invertir en los documentos que emite esa entidad, en vez de otorgar préstamos. La teoría dice que al haber más dinero en circulación (liquidez) los precios tienden a subir.
La tasa líder fue aumentada dos veces en el 2008, en marzo y julio, para ubicarse en 7.25 por ciento, ante la oposición del sector empresarial que pedía más préstamos.
Para Miguel Gutiérrez, analista de Central American Business Intelligence, aunque el país logró cerrar con una inflación de un dígito, aún hay un exceso de volatilidad “preocupante” en los precios.
“Me preocupa la volatilidad en los precios, debe haber liquidez para no caer en deflación y que la actividad económica no caiga, porque es evidente que no hay presión inflacionaria”, agregó.
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