Guatemala, 15 de febrero de 2009
Habrá más despidos en el mundo este año.
• La debacle económica mundial podría originar 50 millones de desempleados más en el 2009, por lo que la cifra total alcanzará los 230 millones, alertó la Organización Internacional del Trabajo (OIT).
• El desempleo pasaría de 5.7 por ciento en el 2007 a 6.1 por ciento en el 2009, con un total de 198 millones de personas sin trabajo, según la OIT.
• Ante ese panorama, el número de trabajadores pobres podría alcanzar los mil 400 millones, es decir, casi 45 por ciento de la población activa mundial con empleo, pronostica la OIT.
• La cifra semanal de personas que cobran el subsidio por desempleo en EE. UU. aumentó en 159 mil la semana última, y llegó a 4.78 millones, la más alta en cuatro décadas, informó el Departamento de Trabajo de ese país.
Por brenda martínez y agencias de noticias
Un precio bastante alto se ha cobrado la implacable debacle financiera, que ha dejado sin empleo a miles de personas alrededor del mundo, lo que ha recrudecido y multiplicado las conductas extremas, desde fraudes, robos, ventas de órganos, incendios intencionales, fracasos matrimoniales hasta asesinatos y suicidios, productos de la tensión económica.
Uno de los casos más dramáticos ocurrió el 26 de enero recién pasado en Los Ángeles, Estados Unidos, donde Ervin Lupoe, al verse acorralado por deudas de miles de dólares y el riesgo de perder su vivienda, se suicidó después de haber matado a su esposa, Ana —guatemalteca—, y a sus cinco hijos, de entre 2 y 8 años.
Varias notas encontradas en el domicilio con alusiones a los problemas laborales de la pareja corroboraban la teoría de que los progenitores atravesaban una crisis, al quedarse sin empleo, por lo que decidieron acabar con sus vidas y las de sus hijos.
“Mucha gente se siente desesperanzada”, explica Kita Curry, psicóloga del Centro Comunitario de Salud Mental Didi Hirsch de Los Ángeles, donde la línea gratuita de asistencia para casos de crisis recibió 20 por ciento más de llamadas de personas angustiadas por problemas económicos.
Según análisis de una afiliada de la cadena ABC en Milwaukee County, Wisconsin, “la presión financiera en una economía difícil ha llevado a medidas desesperadas”. De 108 suicidios cometidos en el 2008 —un aumento de 20 por ciento sobre los últimos tres años— por lo menos 25 por ciento de las víctimas tenían problemas financieros y amenazas de inminentes desalojos de sus viviendas.
Los delitos originados por la desesperación son atribuidos cada vez más a la angustia económica. Según Los Ángeles Times, otra señal de los malos tiempos son los robos de bancos, que habían disminuido desde hace años y aumentaron 22 por ciento el año pasado en el sur de California, en comparación con el 2007.
En el 2008, según el Departamento de Policía de Nueva York, los atracos de bancos en esa ciudad aumentaron a más de 430, un incremento de 54 por ciento. Solo el 29 de diciembre de ese año, según informó la cadena de televisión CNN, “ladrones robaron cinco bancos en Nueva York, algunos a plena luz del día”.
“Cuando la economía está en mal estado, cuando el desempleo comienza a aumentar, si la gente pierde sus puestos de trabajo y la producción disminuye, los crímenes contra la propiedad aumentan”, manifestó el profesor de Economía Mike Seeborg.
De acuerdo con un reciente estudio de la Asociación Americana de Psicología, la situación económica es, actualmente, la causa principal del estrés y depresión.
Afectada por estrés crónico, sin una salida a la vista, “una persona normal está en problemas”, afirma Nancy Molitor, psicóloga clínica y portavoz de esa asociación.
Según abogados estadounidenses, muchos matrimonios se van a pique, debido a que los profesionales desempleados reducen al mínimo la pensión alimenticia, al reclamar su bancarrota a largo plazo.
A causa de la recesión en Estados Unidos y del colapso del mercado de la vivienda, cada vez más parejas que se han separado o divorciado continúan compartiendo la misma vivienda, en tanto esperan recuperarse de sus finanzas, según jueces y abogados especialistas en divorcio.
Las consecuencias financieras de un divorcio son tan sombrías que los matrimonios que han fracasado deciden darle a su pareja otra oportunidad.
Mucha gente normalmente honesta “arrinconada y sin salida” decide incendiar su casa o hacer desaparecer su vehículo en un intento por cobrar la póliza de seguro, según la organización estadounidense Coalición contra Fraudes a las Aseguradoras.
Pero estas situaciones no son las más extremas. La oferta desesperada de órganos, ya sea para comprar una casa o mantener a la familia, está a la orden del día.
Por US$94 mil, Enrique, un gallego desempleado, estaba dispuesto a vender uno de sus riñones, un pedazo de hígado o cualquier órgano del que pudiera desprenderse sin perder la vida. Otro matrimonio español ofreció por medio de un anuncio en un periódico local un riñón a cambio de una casa.
Desde que España entró en debacle financiera, los desempleados se las han ingeniado para sobrellevar la crisis. En las últimas semanas ha aumentado hasta 30 por ciento la donación de óvulos, espermas y la venta de cabello.
Aunque se han implementado varios planes de rescate para bancos y corporaciones gigantescas, no se ha propuesto ningún proyecto significativo de medidas enérgicas para combatir las consecuencias calamitosas que afectan a los ciudadanos de a pie, como la condonación de hipotecas y deudas, en medio de una recesión que se pronostica larga y profunda.
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