Prensa Libre - Edición Electrónica

Guatemala, 4 de julio de 2009

Tipo de cambio

US$1 - Q8.1446
Fuente: BANGUAT

Búsqueda

  

Archivo digital

Publicidad
Opinión

ALEPHHistorias de amor Carolina Escobar Sarti

EL QUINTO PATIOPresión de grupoCarolina Vásquez Araya

UCHA'XIKEjercicios lingüísticosLuis Enrique Sam Colop

RERUM NOVARUMDemocracia y leyGonzalo de Villa

CON OJOS DE MUJER InterrogantesMarta Pilón



Especiales
Publicidad

MACROSCOPIOHumberto PretiInsulza insulta

Enviar por e-mail Formato de impresión

Cuando la Organización de Estados Americanos (OEA), que en realidad es uno de esos tantos organismos internacionales inútiles que solo le cuestan dinero a los países miembros y se convierten en refugio de políticos que ya terminaron su efímera y fatua función, se entera de las violaciones a la Constitución hondureña por parte del depuesto presidente Manuel Zelaya, en vez de recomendarle no violar la Constitución, como es su mandato, ahora lo defiende por haber violado la Carta Magna de su país. La Constitución hondureña tiene muchas aristas que deberían de ser estudiadas por quienes aconsejan a los presidentes a tomar decisiones sobre el rechazo o apoyo de cuestiones internacionales, por ejemplo, la Constitución del vecino país dice que quien pretenda alargar el período presidencia comete traición a la patria. ¿Nuestro flamante canciller y los “brillantes” asesores de la UNE habrán estudiado a fondo los artículos violados por el presidente en funciones? ¿La gente de la OEA conocerá la Constitución hondureña?

Pensándolo bien, don Miguel Insulza prepara una plataforma para su reelección, por ejemplo, lo vimos defender la reinserción de Cuba, al decir que un Estado no puede ser aislado, sin importarle la falta de democracia y las múltiples denuncias contra este país, y ahora viene a promover un bloqueo a un país que defendió a través de sus instituciones el Estado de derecho, su Constitución y su estatuto de Gobierno, violados por otro aprendiz de dictador que de inmediato fue respaldado por los satélites de Chávez quien hasta había imprimido las papeletas de la ilegal consulta en su país.

Don Miguel Insulza parece desconocer su mandato, y el derecho internacional, en el cual los estados conservan su soberanía y los organismos internacionales no tienen el poder de determinarlos obligatoriamente o sea de imponer sus mandatos, si no simplemente el poder de dirigirles sus recomendaciones. Por supuesto estas podrán ser aceptadas o no, y por supuesto rechazadas cuando colisionan con las leyes de un país y sean éstas, superiores o inferiores.

La reelección de Insulza se pone en peligro si se opone a los lineamientos de Chávez y a sus satélites del grupo ALBA (Alternativa Bolivariana para América), y es por ello que su reacción no se hizo esperar

Don Manuel Zelaya Rosales fue electo hace tres años y medio por unas elecciones libres y bien habidas, desde un inicio su discurso tenía tintes folclóricos, demagógicos y teñidos de un tono rojo.

Durante sus tres años y medio dedicó gran parte de su tiempo a un proyecto llamado “el poder ciudadano”, en este hacía reuniones con el pueblo, ciudad por ciudad, y les indicaba o hablaba sobre las diferencias sociales y de la necesidad de hacer cambios para el bienestar de los pobres, estos discursos seguían teñidos de rojo (cualquier similitud es pura coincidencia).

De pronto aparece la idea de que es necesario hacer una constituyente, esto porque la actual Constitución, según él, no sirve. Nunca se dice qué es lo que hay que cambiar.

Este discurso es rápidamente aprobado y seguido por todos los grupos de izquierda del país, y aparece en escena el apoyo de otros presidentes a saber los de Nicaragua, Venezuela, Bolivia, Cuba y otros, todos ellos del mismo pensamiento.

Esto es algo orquestado para seguir una cadenita, por ello la presencia de Insulza, insulta.

hupretij@hotmail.com

Portada | Nacionales | Departamentales | Económicas | Opinión | Deportes | Cultura | Buena Vida | Espectáculos

© Copyright 2009 Prensa Libre. Derechos Reservados.
Se prohibe la reproducción total o parcial de este sitio web sin autorización de Prensa Libre.

Políticas de Privacidad | Contactos | Sus comentarios sobre el sitio