Guatemala, 4 de julio de 2009
Por Prensa Libre.com
14:00 | 04/07/2009
Argentina se encuentra cada vez más paralizada por la fuerte expansión de la gripe A, la suspensión de todo tipo de actividades y la decisión de algunos municipios de mantenerse “a puertas cerradas” por la enfermedad, que ya ha causado 55 muertos, según el Gobierno.
Más de veinte distritos de la provincia de Buenos Aires, la mayor del país y la más afectada, canceló sus actividades culturales, deportivas y oficiales para evitar la propagación de la nueva gripe entre sus habitantes.
En estos municipios, los bares, discotecas, piscinas, cafés Internet, bingos, cines, teatros, museos, y centros comerciales amanecieron este sábado cerrados para combatir el avance del virus, cuyo número de infectados podría llegar a 100 mil según admitió ayer el propio ministro de Salud, Juan Manzur.
El especialista en infecciones, Roberto Debagg consideró hoy que “la curva de la pandemia logrará su pico máximo en unas dos semanas” , por lo que “todos deben estar alerta y mantener los cuidados” , aunque puede que el virus afecte especialmente “a los adultos” en los siguientes días ya que la afección entre los niños ha bajado.
En algunos municipios como Luján, se declaró obligatorio el uso de mascarilla en todas las iglesias y centros de culto, mientras en otros distritos del país se suspendieron las misas, además de otras actividades públicas.
El cierre de locales se suma al adelanto del período de vacaciones y a la suspensión de clases por un mes en varias provincias de la nación, incluida Buenos Aires, para evitar que se intensifique la expansión del virus.
El viernes 26 de junio, dos días antes de los comicios de las elecciones legislativas, en las que el oficialismo fue derrotado, el Ministerio argentino de Salud informó de que había 1 mil 587 afectados por el virus H1N1, pero el lunes renunció Graciela Ocaña al frente de la cartera y en su lugar asumió Manzur, quien ayer admitió que el número de infectados en el país podría llegar a 100 mil.
El ministro, sin embargo, rechazó que durante la gestión de su antecesora se hayan manipulado cifras y negó además haber sido reprendido por la presidenta argentina, Cristina Fernández, por sus declaraciones.
Fernández llamó a la “responsabilidad” y la “prudencia” y expresó su malestar por la difusión de las cifras facilitadas por Manzur. La presidenta reasignó ayer 1 mil millones de pesos (US$263 millones) del presupuesto, destinados en buena parte al sector del campo, para detener la enfermedad.
De acuerdo con medios locales, la ex ministra Ocaña había recomendado hace dos semanas a la presidenta declarar la emergencia sanitaria.
EFE
Portada | Nacionales | Departamentales | Económicas | Opinión | Deportes | Cultura | Buena Vida | Espectáculos
© Copyright 2009 Prensa Libre. Derechos Reservados.
Se prohibe la reproducción total o parcial de este sitio web sin autorización de Prensa Libre.
Políticas de Privacidad | Contactos | Sus comentarios sobre el sitio