Guatemala, 8 de julio de 2009
11:38 | 08/07/2009
Washington — El Senado estadounidense aprobó hoy un proyecto de ley que exige que sean vallados 1 mil 100 kilómetros (700 millas) de la frontera con México y no sólo vigilados con barreras antivehículos y equipos de alta tecnología.
El plan del senador demócrata Jim DeMint recibió 54 votos a favor y 44 en contra en el segundo día de debates sobre una medida presupuestaria de 42.900 millones de dólares para el Departamento de Seguridad Interior para el año fiscal que comienza el 1 de octubre.
La frontera con México “se ha convertido en un campo de batalla” donde los traficantes de armas y drogas, al igual que los inmigrantes ilegales, se mueven con demasiada libertad, aseguró DeMint.
Dijo que el departamento gasta demasiado en vallas “virtuales” —con equipos como detectores de movimiento— y que este tipo de barreras no funciona tan bien como una valla real, que impida el paso de gente a pie a través de la frontera.
El senador republicano George Voinovich respondió que la oficina federal de Aduanas y Protección de Fronteras era la que debía juzgar qué método era el mejor para las diferentes áreas de la frontera. Dijo que algunos tramos de vallados pueden costar hasta cinco millones de dólares por cada 1.600 metros (por milla) .
Por otra parte, el senador republicano Jeff Sessions logró aprobación para una iniciativa que haría permanente el programa E-Verify, que permite revisar si los trabajadores son inmigrantes sin papeles mediante una base de datos del gobierno. Su propuesta exigiría a las compañías que trabajan para el gobierno federal usar este sistema.
La falta de un sistema migratorio eficiente pone en peligro la economía, las relaciones diplomáticas y la seguridad nacional de Estados Unidos, concluyó un estudio realizado por la ONG un institución académica Council on Foreign Relations, con sede en Nueva York.
Estados Unidos necesita introducir cambios profundos en su sistema migratorio, pues “las consecuencias de no hacerlo son demasiado altas”, determinó la organización.
La comisión bipartidista encargada del estudio— encabezada por el ex gobernador de Florida, Jeb Bush, y el ex jefe de personal de la Casa Blanca, Thomas McLarty — urge al gobierno del presidente Barack Obama a reformar las actuales leyes y mecanismos migratorios a fin de que aumenten la competitividad de Estados Unidos, garanticen el cumplimiento de las leyes y la seguridad de las fronteras, y abran la posibilidad para que muchos de los aproximadamente 12 millones de inmigrantes indocumentados, 1.4 de ellos guatemaltecos, puedan permanecer legalmente.
“La gran cantidad de inmigrantes ilegales en el país es cada vez más perjudicial para los intereses de Estados Unidos”, señala la organización.
El Council on Foreign Relations propone entonces, entre otras medidas, que se apruebe cuanto antes una nueva ley de inmigración. Estados Unidos no debería obstaculizar la llegada de inmigrantes calificados, dice el reporte, por lo que debería eliminar las cuotas de visas de trabajo y darle la oportunidad a quienes tienen estudios avanzados de permanecer en el país.
Asimismo, el grupo recomienda que se le dé más campo a las fuerzas armadas para reclutar a inmigrantes que aún no tienen la nacionalidad o la residencia permanente, y que se ponga en marcha un sistema de legalización basada en méritos, no una amnistía.
La comisión encargada del estudio propone que se reexaminen las restricciones de seguridad para viajar a Estados Unidos y se diferencie entre quienes son un peligro para el país y aquellos visitantes legítimos o inmigrantes legales.
ap
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